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Mostrando entradas de 2015

Mario descontento

Esta mañana, una amiga mía (cuelo spam, http://gaviotasenifach.blogspot.com.es/, es un blog de literatura como el mío :) ) me ha comentado si me apetecía hacer un booktag. A mí, al principio, lo único que se me venía a la cabeza cuando oí booktag fue guten tag, y tras un intento de explicación por parte de ella, la verdad es que sigo igual. Pero he llegado a la conclusión, mis queridos lectores, de que estaría bien si de vez en cuando yo me salgo de mis moldes y escribo algo inusual. Y me parece una idea fabulosa, mira, de vez en cuando voy a procurar escribir cosas que yo no escribiría de normal. Así pues, allá voy:
Mario descontento Mario estaba rescatando a la princesa Peach aquella apacible tarde de otoño. En aquel preciso instante estaba luchando contra Bowser, mientras se preguntaba si no le había matado en otra ocasión: parecía que hacían aquellos bichos de fábrica, y cuando Mario mataba a uno mandaban a otro. El tal Bowser aquí debía tener algún defectillo de fábrica en el ce…

La llave de lo desconocido

La llave de lo desconocido Rozó con la espalda la mampara. Estaba fría, muy fría, pero eso solo era el comienzo. Reguló la temperatura al mínimo, y se duchó mientras su cuerpo implosionaba en un grito interior. Se secó rápido, pero bien. Si dejaba algún rastro de humedad, la piel le picaría luego, y era una sensación tan odiosa como incalmable. Se miró en el espejo del baño, oyendo cerca, lejos, cerca, lejos el goteo de la ducha recién cerrada, y reparó en su pelo alborotado. Pensó que no podía ir por la calle con ese aspecto, pero calló su instinto y se fue a su cuarto, a vestirse. Se puso ropa cómoda, vaqueros, sudadera negra y deportivas. Apareció el perro, frotando su cabeza cariñosamente contra su pierna. -Hey, chico... qué tal estás. Le frotó un poco la cabecita peluda, se levantó de la cama de un salto y se dirigió a la cocina. Se preparó una taza mohína de café y unas tostadas. Con crema de limón. El tarro que le había regalado su madre llevaba ahí dos meses y se estaba poni…

Bon II- Amanecer confuso

Pienso continuar esto... Bon II Amanecer confuso -¿Papá?
El anciano se quedó mirando al hombre trajeado que parecía haber interrumpido su comida solo para verle.
-Yo no soy tu padre-replicó el anciano premiosamente.
-Sí, sí, que sí-insistió el trajeado. Tras  rebuscar en un bolsillo de su chaqueta, sacó una foto en blanco y negro de un hombre joven con un niño abrazándole las piernas.-Mira. Eres tú.
El anciano cogió la foto con unos dedos temblorosos y entrecerró los ojos, intentando averiguar quiénes eran las personas de aquella foto. La imagen que sostenía entre su índice y pulgar, efectivamente, despertaba en él sentimientos antiguos que no recordaba, pero... ¿quiénes eran aquellas personas exactamente?
-Yo no soy este-resolvió, tachando con el índice de la otra mano la cara del hombre.
-Sí, sí lo eres. Ronald Bonnard. ¡Bon! Y yo-añadió, señalando el niño-soy tu hijo, Mike Anderson Bonnard. Mamá me cambió el nombre porque desapareciste...
-¿Mamá?
-Sí, mamá. Joanna Anderson. Estuv…

Tenga buen día, no existo

Tenga buen día, no existo Hoy yo volvía a casa del colegio, y en esto que veo en la pantalla de mi teléfono que me ha llamado un número. Inmediatamente llamo, y me coge un hombre con una voz muy publicitaria hablando muy atropelladamente:
-Hola buenas tardes soy Paco de Orange qué desea.
-Uh, bueno... es que este número me ha llamado y quería saber...
-Sí, sí, claro. Hemos llamado de Orange. Le quería preguntar si está contento con su ADSL.
-Bueno, sí, estoy contento.
-¿Qué compañía tiene?
-Uh...-miro el calendario-Di...-miro el periódico-País... Dipais. Sí, esa es mi compañía.
-Ajá. Dipais. No la conozco. ¿Es una compañía local?
-Sí, esto, ¡sí...! Es una compañía local, no la conocerá.
-Hum, sí, pero las compañías locales no le ofrecen una velocidad de 2 o 3 megas, como la mayoría de las compañías, ¿verdad?
-Tengo 2,8 megas.
-Oh, sí, precisamente como la mayoría... ¿juega online a la play 4? Hay que tener buena conexión para jugar online a la play 4.
-No, la verdad es que no, yo soy…

Overslept

Con este texto, recién sacado del horno, ¡vuelvo al blog...! Espero que os guste, aunque ya hay más trabajos que vendrán en los días venideros. Entre ellos, me comprometo a continuar el relato 'Bon'. Pero, ¿por qué estoy hablando? Os dejo tranquilos ya. Overslept -¿Va a Montpellier? -No, yo me bajo en Toulouse. A ver la familia Aquel hombre francés hablaba un español perfecto, y esto era porque su mujer y sus hijas eran españolas... me contó que en aquellos días pensaba estar un rato con su familia, y que así como por septiembre ya volvería a España, pues tenía su trabajo y su casa allí. -¿Tú dónde vas? -¿Yo...? ¡Ah!-dije, saliendo de una abstracción de las que suelo tener-Montpellier, Montpellier... un amigo me ha dicho de pasar unos días con él. -Vaya, qué bien-sonrió él. Hablamos un poco más, y continué mi lectura de Watchmen. Las cosas se estaban poniendo feas, el Nova Express estaba empezando a tocar demasiado las narices. No podía esto acabar bien... hubiera querido seg…

Bon

Bon Érase una vez un anciano, de aquellos de guedejas sucias y grasientas, espalda encorvada y sonrisa amarillenta. Solía vestir siempre unos pantalones de franela, una camisa blanca manchada de café y una chaqueta marrón de tweed que no se acordaba de dónde la había cogido. Este anciano nuestro vivía de la piedad de los transeúntes, que cuando encontraban tiempo le echaban alguna moneda en su vaso de plástico, la mayoría de menos de cincuenta céntimos. Él siempre les sonreía, y ellos nunca le respondían, simplemente seguían caminando. Este era nuestro hombre, aquella tarde de otoño cuando comenzaron los asesinatos. Esta historia sucede una tarde cuya fecha no nos importa demasiado, en la que el anciano se encontraba sentado bajo la cornisa del banco nacional, ya que por ahí debía pasar más gente adinerada, con su vaso de plástico en la mano. Había perdido el anterior, y este lo había cogido de una basura que estaba a la puerta de un bufete de abogados. Nuestro anciano se acercó el v…

Visiones

Visiones Los vientos violentos golpean en las caras
no he de esperar mucho tiempo hasta que mi piel se vuelva rubí
si sigo por el mismo camino que mi cabeza quiere abandonar
pero mis propios nervios insisten en perseguir.

Los temblores temblantes asendian las almas
y no habré de esperar mucho tiempo hasta que la realidad se desmorone
en piezas paranormales e incomprensibles
pero mis pasos siguen sentenciando el tiempo a través de la nieve.

Los fuegos fulgurantes restallan como las catorce lunas del cisne,
pero el fénix de plata jamás caerá,
y su cuello a cada quemadura volverá a vigorizarse
en células regias de valor.

Los caos caústicos seguirán quemando el borde de nuestros relojes de mano
el oro humeante se desliza por nuestras manos hirvientes
cae al suelo y se forma una nueva vida de resplandor
cuando cada gota encuentra su auténtica unidad.

Las tormentas de tormentos continuarán retumbando cerca de nuestro oído,
los rayos asolando nuestras jóvenes púpilas,
inmortalizando en un …

Clavos viscerales

Clavos viscerales La noche me droga... hace ya tiempo que rebusco entre mis costillas ensangrentadas, pero no hay más que polvo tiznado de rojo. Aquí sigo, en un lecho cuyas plumas no conozco, viendo ángeles revoloteando a mi alrededor cuya cara no me suena. ¿Quiénes son, estos seres? ¿Son acaso sombras de lo que fui, y yo ya no me acuerdo? ¿Me he despertado de una ilusión en la que todo el rato me estaba imaginando a mi mismo? Hinco mi mano en el pecho, buscando entre las vísceras, y no hay nada, solo infinitos ramilletes de huesos y nubes de sangre. Mi mano ha sido teñida con los colores del crepúsculo, y jamás podré darles la espalda. Toda mi vida, todos mis días, mis noches y los espacios ocultos que haya entre ellos, me recordarán esta mano enfrente a mí, con las líneas confusas y una lectura imposible. La cara me escuece. Son los ángeles, que de cestos de mimbre, están tirando espinas untadas de ácido, y estas se clavan por todas partes. Desgarran el colchón, me perforan la pie…

Nigrociante

Nigrociante. -Una piel humana, ¿sí?
-Sí.
El hombrecillo de pelos alborotados se introdujo en la trastienda, dejando a Jon esperando. Este, al verse solo, miró a su alrededor, curioso. ¡Cuántas cosas extrañas había!  Ojos, plumas, bolas mágicas, bastones de mando, máscaras tiki... Lo que más le llamó la atención fue una misteriosa pócima morada que colmaba un tarro grande en una mesita rococó, de una textura grumosa y brillante. Jon intentó tocarla, pero, para su sorpresa y terror, su mano se abrasó al acercarse. De repente, el hombrecillo volvió de la trastienda, y no pareció sorprenderse al ver a Jon lamerse el dedo índice. Miró al tarro y rio con unos chilliditos maliciosos.
-Veo que has intentado hincarle el diente, ¿eh?-sus dos ojos brillaron como chiribitas tras los cristales de las gafas de esquí-No te molestes, se protege por su propia fuerza.
Jon quiso preguntar qué era, pero se inhibió al ver que el hombrecillo echó una manta negra encima del tarro, para evitar que lo viese.

Madre

Madre Una pluma letal traza su suave línea de tinta por la tierra. Una grieta oscura se abre en el suelo resquebrajado y engulle a los hombres. Últimamente, me siento sentado en las sombras. ¿Estoy en ella, en la grieta? Miro hacia arriba, y hay luz, pero no puedo levantarme para alcanzarla. Hay cadenas oscuras, invisibles, intangibles, que me fuerzan a permanecer unido al suelo. Oh, mi nebulosa. La estrella fugaz inmortal, detenida en mi retina, sin nunca apagarse, sin que nunca se extinga su estela de diamantes. La que me hace sentir en una hamaca tendida entre ninguna parte, la que me hace eclipsar el sonido del vacío con mi propio latido. Tendido, con los brazos en el fondo del abismo, hundiéndose. Espera. Veo. En una pirámide del color del acero, con un complejo entramado laberíntico, hay una infinita red de trampas para quien intente saber cuál es el secreto de la pirámide. Dentro hay un hombre. Montañas. Montañas de libros. Triángulos, hexágonos, heptágonos, las imágenes retru…

INSOMNIA (especial Halloween)

Feliz Halloween... ¿podréis ver la historia? INSOMNIA
Algo reluce débilmente de entre las sombras. Es un elegante, refinado, brillante cráneo de cristal. Un cristal azulino, que brilla con una luz mágica. Parece cantar la canción del dedo húmedo rozando los bordes de las copas, mientras abre y cierra sus mandíbulas desnudas con un gesto tierno, pero tan maquinal... de repente, su canción silbante se interrumpe. Sus ojos, asustados, buscan en la oscuridad. No ven a tiempo una bota de cuero que la patea. Y otra, que viene de ninguna parte para darle otra patada. Y otra. Ella es fuerte. Siente crujir todas sus suturas, siente flaquear sus fuerzas espectrales, pero sabe que debe ser la reina de su oscuridad. Los pedacitos de cristal adornan el suelo. La calavera se queja, llora, aspira por la nariz el aire seco. Brilla, con dos linternas atómicas azules en los ojos, y se regenera. Vuelve a su primigenia luz cerúlea débil. Nadie sabe que está entre las sombras. Pueden pisarla, oír el cris…

RÁFAGA ELÉCTRICA

Esto se tenía que haber publicado el viernes, porque lo programé para eso, pero por lo visto no ha funcionado. Disculpad la tardanza, porque a algunos ya os dije que publicaría el viernes, y aquí tenéis, ¡vuestra publicación semanal! Disfrutadla. RÁFAGA ELÉCTRICA  No sé, qué pudo hacerte cambiar de opinión, qué pudo alejar tus palabras de mí. Echo de menos cada vez que hablábamos, cada vez que tú me dabas los buenos días y yo te daba las buenas noches. Echo de menos cada vez que me arrancabas un pedazo de mi corazón en cada frase. Ahora, pareces haberte olvidado de mí, no sé lo que ha pasado, y yo no puedo hacer sino dejar a la ventisca que haga lo que quiera. Pero, las cosas no son así. Yo no puedo olvidar tu primera sonrisa,  reprimir nuestras primeras palabras,  evitar revivir nuestros pies caminando juntos por la arena cada vez que pateo el asfalto solitario. Se extiende una coraza falsa de acero, una armadura entretejida con hilos metálicos y viscosos. Un páramo recubierto solo …

PISCOLABIS DE LA ESCISIÓN III

El Piscolabis de la Escisión, ¡ha vuelto! ¿Qué se contarán estos belicistas, camorristas, oficinistas? ¡Disfrutadlo! PISCOLABIS DE LA ESCISIÓN III
16:27-El reloj de encima del ascensor visible para todos nosotros ha sufrido estragos. Solo ha quedado viva la manecilla de los minutos, lo cual ha provocado confusión en algunos pardillos oficinescos. Marca y veintisiete, y el bullicio de la oficina ha empezado a acrecentarse: todos se apresuran para terminar sus tareas, y el jolgorio y la algarabía general son ciertamente presagios de la fiesta que hoy va a ocurrir. 16:29-Estoy guardando los papeles atropelladamente en el cajón, así como el portátil. Apago el flexo, me ajusto la nuez como si fuese el nudo de la corbata (justo después me ajusto el propiamente dicho nudo de la corbata), y miro abajo de mi escritorio, comprobando los calcetines en mis zapatos, no sea que se me vayan a comerse. Sería un auténtico fastidio lidiar con esa contingencia. 16:30-El alboroto cesa un instante, en el…

LA HUÍDA (La Araña, parte III)

Esta es la última entrega de La Araña. Disfrutadlo, y nos vemos la semana que viene :). LA HUÍDA
(La araña, parte III) Oigo a la araña rugir detrás de mí, con sus ocho tenazas de terror pateando la red, y yo corro sin mirar atrás, intentando adivinar el sendero a través de la espesa cortina de lluvia. Tropiezo con una piedra. Salto, el miedo me calcina durante un instante y caigo de milagro al suelo, donde sigo corriendo. El sendero dobla. Doblo, y miro arriba mío otra curva esquiva, que se me ha escapado demasiado tarde. Caigo contra la ladera fangosa. Me revuelco hacia abajo en el barro ceniciento como una estrella fugaz sin luz, la lama traicionera me golpea la cara, se me mete en los ojos, me hace sufrir, mientras la montaña no para de asestarme puñetazos. Caigo. Ruedo. Temo. Intermitentemente, cada vez en la vuelta que miro hacia arriba, veo la araña, rugiendo con sus fauces tenebrosas y todos sus ojos brillando como un enjambre satánico, y sin darme cuenta me impulso con los br…

LA LIBERACIÓN (La Araña, parte II)

LA LIBERACIÓN (La Araña, parte II)
Era solo un sueño. La araña no ha llegado todavía. Tengo una oportunidad de  sobrevivir. Tengo que liberar una mano, coger de mi bolsillo la navaja y cortar todos los filamentos que me envuelven, antes de que vuelva esa bestia de acero. Hago fuerza con la mano derecha. Araño la seda con las uñas, y tras un rato, libro la mano. La abro y cierro varias veces para desentumedecerla, y acudo a la navaja de mi bolsillo. Rasgo, con cuidado de no destrozar un hilo importante y caer al abismo los hilos que recubren mi tronco, primero, luego mi otro brazo y después mis piernas y pies. Cuando ya estoy libre, intento incorporarme, pero la estructura es inestable y me veo obligado a ponerme a cuatro patas. Tanteo el terreno mientras avanzo cautelosamente hacia la entrada de la cueva. Afuera llueve, ahora lo oigo. Escucho los truenos retumbar, la furia de los dioses dándose a conocer a los mortales. Pobres, indefensos mortales. Noto ya algunas gotas chispeantes c…

EL BESO DE LA MUERTE (La Araña, parte I)

EL BESO DE LA MUERTE
(La Araña, parte I) No sé cómo he podido acabar en una tela de araña. Estoy pegado a sus hilos, la seda me ha envuelto manos y pies y no puedo moverme. Hay algún ruido en la cueva, pero nada. La araña gigante no llega. Debe de haberse entretenido en alguna parte. De repente, cuando estoy contemplando ensimismado la inmensidad de la cueva, oigo un ruido. Una figura enorme eclipsa un boquete de luz. La figura se acerca. Visualizo muchos rubíes enanos, brillantes, sibilinos, examinándome. Se acerca hacia mí. No tengo miedo, y miro fijamente a su rostro de infinitos. Levanta, en mitad de la oscuridad una pata peluda gigantesca cuya silueta se recorta. Sus pelos mágicos, me acarician la cara suavemente, diría que hasta con un poco de ternura. La tela de araña se hunde bajo su peso, pero yo sigo estable, observando a mi depredador. Nos miramos. Mi cara continúa, imperturbable, mirando al abismo. Acerca su cara arácnida junto a la mía. Me besa. Siento su fluir de vida r…

THEORY OF FIRE

THEORY OF FIRE (LA TEORÍA DEL FUEGO) Ahora te levantas, te pones tu blusa, y me miras con tu mirada teñida de rayos de mañana.  Y no veo si esa sonrisa tan magnética que muestras es sincera, o si es solo una ilusión de lo que eres para mí. Abres la ventana, abres los brazos y te lanzas a volar. Me levanto, sin nada puesto, con el relente sacudiéndome cada músculo, con los ojos desorbitados y el alma desbocada, y me lanzo hacia la ventana, gritando que yo también puedo volar. Pero tras de ti la ventana se ha cerrado y no tengo tiempo siquiera de cubrirme para no despedazarme entre todos los chillidos de cristal, y un estrépito resuena mientras mis ojos inyectados en sangre ven mi brazo extenderse hacia tu mirada. Vuelas, vuelas y me tiendes la mano, mientras lloro lo rojo, mientras lamento lo azul, mientras añoro lo verde, con un cuerpo acribillado de balas de diamante. Mi amor es como es cristal, es una superficie verdegueante a la luz del alba que relampaguea en cuanto se cruza con …

SANDY WAYS

Como 'The Eternal Road', este viene en inglés, y abajo, la traducción. ¡Disfrutadlo! SANDY WAYS
Give me some water. The desert made me thirsty, and now I am staring at the road which arrives to my night. I'm walking, slowly, moving with the mild wind, I am running slow through this sandstorm while I cover my dying eyes under a black broad brimmed hat which is shaking because of the beats of my devastated heart. Feel the empty punches, hear the sweet voice of  fate calling from the shady final line, touch with the fingers the pricks of the storm. My eyes keep guessing something beyond the dunes, my eyes keep following the sound of the harmonica when I walk without pause through the road. I stay here, fighting with my step the fury of the desert, the loneliness of my soul. My hat never leaves me, it is with me in this clash against the gale, and my cape follows me with its wavy dance. Black clothed guy in a trudge against the big golden, two dark leather boots slapping the …

RAGED OCEAN

No sabía qué escribir, cerré los ojos y recibí esta racha de viento huracanado cuando aporreé el teclado. La escribí mientras escuchaba 'You and me- Flume remix', de Disclosure, y una versión de saxofón de 'Stay with me', de Justin Ward. Vaya... espero que lo disfrutéis, como yo lo hice al escribirlo :) .
RAGED OCEAN
(Mar Enfurecido)
Huracán bailando. Arrasando la tormenta, extendiendo sus chispas acuáticas. Sacudiendo la tierra, regando cada pedazo de tierra, cada lágrima de niño. Tú me abrazabas. Tú me abrazabas, y todo iba bien, pero entonces te convertiste en una bestia que era capaz de arrastrar el mundo al océano profundo, y me dejaste solo, indefenso contra ti, y yo no podía hacer nada para poder volver a abrazarte. Tú me apartabas con tus brazos de viento agresivo. Tú me ahuyentabas, me apartabas de un manotazo cuando yo intentaba susurrarte al oído, que pararas. Que detuvieras esa carnicería que empezaste por los cielos, y que dejaras al hombre que te ama tranqui…

ALGUNA VEZ, SEGURO

Esto no es un relato, sino una enumeración de sucesos, por lo cual considero innecesario poner un título definido. 'Alguna vez, seguro' es solo un apelativo creado para que podáis reconocer la entrada.
Estoy casi seguro de que alguna vez os habrá pasado alguna de las cosas que voy a enumerar a continuación:

-Ves a un francés pedir Orangina en un bar fuera de Francia y, en el caso de que conozcan qué es esa cosa y no pongan cara de asombrados, le dicen que no tienen.

-Alguna vez has visto la foto de perfil de un amigo tuyo  con una chica muy atractiva... posteriormente, descubriste que era su prima.

-Intentas zanjar una discusión con tu madre con la primera frase que se te viene a la mente, intentando defenderte... y tu madre aprovecha esa frase para sacar otro mundo de ella y seguir relatando. Pero, ojo: sabes cuándo vas a tener que sentarte y ponerte cómodo cuando dice la frase 'Sólo voy a decir una cosa'.

-Esta escena se quedó grabada en tu memoria. Puede que inclus…

AFILADO

Recién escrito. ¡Disfrutadlo!
AFILADO Quizás es que no tienes tiempo para venir. O quizás quieres ponerme a prueba. ¡Quién lo diría! Quién diría que estoy bastante loco como para irme a la quinta puñeta para verte. ¡Quién lo diría! Aunque, la verdad es que, si ya de por sí estoy ido, tú me vuelves más aún.  ¡Sí! Coger un barco. Una vela, una tabla de surf. Desprenderme de todos mis intereses solo para alzar una copa en honor de los nuestros. Un tren. Un avión. Un parapente. El filo del riesgo afeitándome suculentamente el cuello mientras vuelo a donde me digas que estés. Volar sin alas, nadar sin aletas, recorrer todo el mundo solo con mi simple ira para encontrarte. Incendiarme cuando el único fuego que hay es el del cielo cuando mi mente se encuentra con tu imagen. Ver como las lenguas bailan enloquecidas mientras yo corro, con la ropa hecha jirones, adonde tú me digas que me esperas. Un caballo. Un dragón. Una Harley-Davidson que en mis manos sea un accidente seguro. Una carretera…

PISCOLABIS DE LA ESCISIÓN II

La primera entrega de esta saga no me pareció que tuviese suficiente calidad como para ser publicada... esta, sin embargo, creo que lo merece. ¡Para comprender esta segunda entrega del 'Piscolabis de la Escisión', es fundamental que os leáis la entrada 'Intro del Piscolabis de la Escisión'! ¡Disfrutadla, y decidme qué os parece por los comentarios!
PISCOLABIS DE LA ESCISIÓN II
16.25h del viernes 26 de junio, según el reloj colgado encima del ascensor visible para todos. A las seis hay un recital de relatos cortos, poesía y demás en un taller de escritura, al que voy a asistir por la invitación de un buen amigo mío. Estoy seguro de que sería un bombazo llevar bocaditos de pollo a tal reunión literaria, y yo quedaría cual caballero, así que aquel día mis ansias de victoria eran particularmente agresivas. 16.26h. Todos se apuran para terminar sus tareas, problema que yo ya no tengo, ¡ja! Ya he guardado mi ordenador y mis papeles en un cajón cerrado con llave en mi mesa, …

LA CATARSIS DEL ANILLO

Este relato es la pieza final del rompecabezas... disfrutadla, y si leísteis además 'Sombras de la Distopía', 'La Agonía de la Taberna' y 'Entre los enigmas' puede que os acerquéis a la verdad, como dijo alguien alguna vez...Glosario de palabras poco comunes. Mi definición es la que creo apropiada según el contexto para que se comprenda el texto.Anfractuosidad: cavidad sinuosa o irregular en una superficie o terreno.
Argénteo: plateado.
Bandullo: vientre.
Ceniciento: gris.
Deflagración: explosión.
Deletéreo: letal.
Embelesado: embobado con algo.
Engarzar: enlazarse a.
Escudriñar: examinar cuidadosamente con la mirada.
Espectroscópico: que tiene que ver con el espectroscopio, instrumento utilizado para obtener y observar un espectro.
Fuliginoso: de color del hollín.
Fraguar: unir (normalmente se usa con metales: 'fraguar oro y estaño').
Garrancho: parte aguda y saliente del tronco o rama de una planta.
Grandilocuente: con aires de grandeza.
Jacintino: de…

ENTRE LOS ENIGMAS

¿Qué es este pedazo de historia...?
ENTRE LOS ENIGMAS -Es un terrorista. Jack Moldron fumaba un puro distraídamente cuando tachó al hombre de esa condición, confiado. -¿Tú crees? -¡Sin duda alguna! Se puso con aquel discurso tan raro en mitad de la calle... qué digo raro, ¡sospechoso! ¡Amenazador! Que esto es solo un preludio de la hecatombe, que las vamos a pasar canutas... no me digas, McFinnegan, que no es para pensar que esté amenazando a la seguridad nacional. -Puede que sea un loco, sin más.-se encogió de hombros Patrick McFinnegan.-Últimamente cada vez a más gente se le va la olla y empieza a decir disparates. -Hay dos tipos de personas que dicen disparates-sentenció Moldron-O los locos, o los muy listos. McFinnegan asintió mudo, ante la confianza que mostraba en sus palabras Moldron. En efecto, aquel tipo podía ser un demente, o un psicópata demasiado inteligente. O quizás los dos. -Deberíamos interrogarle. Ya le detuvimos hace dos horas y no hemos encontrado momento para ha…