martes, 23 de junio de 2015

PARAINFERNALIA

Para escribir esto, me basé en el típico calor que asalta estas fechas estivales. ¡Madre mía, hace un calor...! Para qué tener un horno si tienes la calle. En fin. Disfrutadlo :).
PARAINFERNALIA
Los hombres con trajes escarlata y pajaritas decoran las ramas de los árboles rojos con guirnaldas orientales. Un pájaro con un pelaje de fuego alza el vuelo, agitando el aire envenenado por las llamaradas de los dragones. Sus ojos llameantes miran a algún lugar del Sol, intentando que su padre le devuelva la mirada, pero el sol sigue inerte ahí, en mitad del cielo, castigando a los planetas con sus látigos incandescentes. La tierra ocre está sudando. ¿La ves? Brilla, brilla tanto por la luz del Sol, que parece que tenga líquido, pero en realidad está más seca que el corazón de los hombres con trajes rojos. Niña, no te preocupes, aquí sigo yo, para protegerte de los demonios del calor. Ellos intentarán raptarte, para incinerarte entre sus risas del inframundo y echar tus huesos a un caldero para darle sabor a la sopa. No estés triste, no te asustes, porque tu abuela está a tu lado. No pasa nada si permaneces a mi lado. Imagina que los rugidos de las hienas son solo de nuestros estómagos. Imagina que ese dolor que tenemos las dos es solo el aire cálido fustigando el interior de nuestros pulmones. Nieta, abrázame y no llores, porque tus lágrimas se evaporarán antes de caer al suelo. Eso es. Cierra los ojos y piensa que esto habrá pasado pronto.
¿Qué dices? No, cariño. El cielo no se tiñe de sangre, el cielo se tiñe de fuego.

sábado, 13 de junio de 2015

PATRICK HOWDEN, EL OPTIMISTA EMPEDERNIDO

Esto me hace mucha gracia, de ridículo que es este personaje. ¡En serio! Lo adoro... ¡Si os gusta, comentad y hago una segunda parte! ¡Disfrutad!
PATRICK HOWDEN, EL OPTIMISTA EMPEDERNIDO

Patrick Howden era un  cordial contable de una empresa de impresoras. Puede que demasiado. Se levantó alegre, porque era un nuevo día y había que disfrutarlo al máximo. Esa faceta suya de que todos los días debían ser maravillosos le propinaba el apelativo de pelele dado por algunas personas sensatas. Desayunó felizmente unos cereales empalagosos de miel mientras tenía una sonrisa de oreja a oreja, empañada por gotas de leche resbalándole en las comisuras. Su compañero de piso, Derek Simons, pensaba que era afortunado de no tener novia, de lo contrario ya le habría dejado, porque era un infantiloide irredento. Precisamente este compañero de piso era el que daba unas pinceladas de sensatez a la vida diaria de Patrick. 
Cuando este hombre terminó de desayunar, se vistió con un traje y su tercera corbata favorita (tenía cinco favoritas por orden de preferencia para cada día de la semana, siendo el lunes la quinta y el viernes la primera). Esta corbata, la del miércoles, consistía en un fondo verde claro manchado de tréboles de cuatro hojas en un tono de verde mucho más oscuro que rozaba el negro. 
Patrick, tras vestirse, se equipó con su maletín de businessman y cogió las llaves del apartamento, dándole una jolgoriosa despedida a Derek, que consumía sin atisbo de emoción los mismos cereales empalagosos, a falta de algo mejor:
-¡Adiós, compañero de piso! ¡Pasa un magnífico día!-exclamó entusiasmado, despidiéndose con la mano, agitándola en el aire efusivamente.
-Y tú-dijo sin inmutarse Derek. Cuando Patrick se dio la vuelta y no pudo oírle, continuó-Ojalá la vida no sea tan alegre hoy y te despeñes por las escaleras.
Patrick bajó las escaleras perfectamente, ajeno a las maldiciones que le profería Derek, mientras cantaba esa canción favorita suya, "Wouldn't it be nice" de los Beach Boys. Joder, iba tan alegre que si te arrimabas te pegaba la felicidad, era alucinante. Cogió el bus. Para atenuar su performance, en vez de cantar la canción, la silbó. La gente se giraba en el autobús, sorprendida ante semejante especimen víctima del optimismo ilusorio, ideología que busca no ver lo malo de la realidad sino todo lo bueno, teniendo una visión de la misma incompleta a causa de una ignorancia ante la vida misma, calificada por la opinión pública como estupidez. Patrick, ajeno de nuevo a las miradas indiscretas de los pasajeros, siguió silbando, moviendo la cabeza al ritmo de la melodía mientras enfatizaba su emoción cerrando sus ojos, como si aquello fuese un concierto de verdad de los Beach Boys.
Patrick, tras un rato de trayecto, se apeó, produciendo un suspiro de alivio común en el vehículo. A pesar de su estrambóticamente feliz y despreocupada personalidad, fue consciente de que debía ponerse serio en su lugar de trabajo, y atravesó la puerta de la sede de la empresa con un semblante firme y decidido. Semblante, que no tardó en romperse cuando vio a la hermosa secretaria Lucy tras el mostrador y le dedicó un piropo:
-¡Señorita Batterson, hoy está deslumbrante!
Lucy dejó escapar una breve risa boba, dando a entender que le gustaba el cumplido, y le dio los buenos días. Patrick echó al infierno todo ese lío de ser serio y respetable y empezó a saludar a todo el mundo efusivamente, creando un fuerte contraste entre el bajo ánimo matinal general y el suyo, habiendo una vez más miradas indiscretas que denotaban estupefacción ante aquel fenómeno social. Patrick subió al ascensor con una sonrisa, como al principio de la mañana, de oreja a oreja. Tal como al levantarse había pronosticado, ¡aquel día estaba siendo maravilloso, aunque solo fuese para él y su burbuja de optimismo irracional!

sábado, 6 de junio de 2015

SOMBRAS DE LA DISTOPÍA

Uno de los mayores dilemas actuales es poner algo sumamente original en nuestro estado de Whatsapp para provocar la admiración o la envidia, depende de cómo se mire,de los que lo lean (excepto cuando se trata de un estado de verdad que dice lo que sientes y estás haciendo de verdad. Esos no cuentan). Yo estaba en esta tarea, cuando se me ocurrió una frase de estas. Y, bum. Tuve una idea, y salió este relato. ¡Disfrutadlo!
SOMBRAS DE LA DISTOPÍA
Caballeros. ¿Qué es esto, sino una ilusión de lo que nuestras más irrealizables fantasías anhelan? ¿Acaso nadie se da cuenta de que solo somos unos títeres de la salvajía y el instinto de supervivencia? Supongo que no. De hecho, han venido a esta conferencia expresamente para acercarse a la verdad. Podrían abrir sus mentes y tocarla. O irse, y permanecer en el mundo de la mentira.

Ustedes tienen una vida asquerosa. ¿A qué vienen esas caras de sorpresa? ¡No intenten negarlo! Cada uno tiene sus propios problemas. De hecho, hay varios tipos apasionados por la tontería verdaderamente empeñados en encerrarme en un psiquiátrico, pero hasta ahora, ¡me he librado de ellos! Claro que, ustedes oyendo esto se pensarían que soy una clase de enfermo mental, ¿me equivoco? ¡En absoluto! ¡Aquí lo único que pasa, señores, es que la sociedad es un órgano con una capacidad evolutiva intelectual más bien escasa, y por eso no puede consentir la aparición de individuos con puntos de vista más revolucionarios! ¡Piénsenlo! ¡Cuántas veces habrán tenido que reprimir el libre albedrío de su personalidad, a causa de los malos ojos que ponían los demás! ¡Incluso habrá veces que ustedes mismos hayan sido cómplices, o incluso culpables, de este delito tan atroz! ¡Tan ignominioso! ¡Repugnante! ¿Acaso no se dan cuenta de que si ustedes tienen aficiones no bien vistas por la opinión pública no pueden realizar las actividades que les aportan felicidad? ¡Es una cárcel de pensamiento! ¡Hoy en día, muchas personas consideran delinquir el mero hecho de reflexionar, filosofar, pensar!

Pero, claro, ustedes no han visto lo que yo he visto. Yo he visto a los infundidores con mis propios ojos. Yo he visto a la gente que manipula a sus anchas la opinión pública. Yo he visto a las personas responsables de su infierno diario de represión. Y otras cosas que he visto. Vaya... ustedes no se han enterado, ¿no? Resulta que no estamos solos. ¡Tómenme por loco, pero no estamos solos! ¡Ustedes no han visto con quienes conversan algunas de las personas más influyentes del mundo! ¡Adelante, lancen risas! ¿Pero hasta ahora no llevo razón? ¿Acaso la sociedad no les ha intentado reprimir, o, en casos extremos, suprimir, alguna vez? Oh, queridos espectadores, esto no es nada, se lo aseguro. Allí, donde yo he visto esas cosas, hay algo mucho más gordo preparado para nosotros los humanos. Les aseguro, caballeros, que estos sucesos extraños, tales como violaciones, asesinatos, robos y corrupción, son el resultado de lo que allí se maquina de momento, pero están preparando otra clase de proyectos. Les aseguro, señores, que esto tan solo son sombras de la distopía.