domingo, 30 de octubre de 2016

Cuando me monto una película

El título podría ser un poco largo, pero describe la esencia del texto perfectamente, creo... espero que disfrutéis esta pieza de absurdo recién salida del horno. Y no me juzguéis, pues imaginarse futuros con desconocidos es un juego muy común :).

Cuando me monto una película

De entre todos los millones de mujeres que hay en el mundo, yo me encuentro una, como era probable. La veo, ahí, con su pelo ondeando al compás del viento de mi corazón. Parpadea. Mi cerebro reproduce su parpadeo a cámara superlenta, como en las películas. Y ahí es cuando empieza a trabajar la industria cinematográfica de mi cerebro.
-A ver, ¿tenemos todo?-dice el director ya en el estudio.
Y la secretaria abre un cuaderno lleno de hojas muy apuradas y empieza a leer.
-Elementos imposiblemente románticos, idealización absurda de la información visual, niveles extremos de ingenuidad y desesperación, escenas sexuales con planos sugerentes en ningún caso reveladores...
-¿Está la idealización de uno mismo para creerse que en serio va a enamorarla?
La secretaria rebusca entre las líneas y asiente con la cabeza. Y el director se sienta en la silla y empieza a rodar.
'Se me ve a mí hablando con la chica, que se ríe todo el rato de lo que yo digo, porque soy el mejor comediante del mundo. Cuando no se está riendo, me mira con la sonrisa más estúpida que he visto en mi vida. De repente, se va a otra escena. Yo la miro sensualmente. Ella me mira sensualmente. Entonces la pantalla se funde en negro y se nos ve a los dos moviéndonos bajo una manta que solo deja ver nuestras cabezas peleándose..'
-Pero, esto no tiene sentido-dice el asistente de Coherencia y Verosimilitud- No tiene una casa que le permita tal intimidad. Es decir, en ese momento en el que están al tema, lo oirían sus padres, y si la cosa va bien, los vecinos. Qué vergüenza, por favor...
-Cierra la puta boca-gruñe el director-Es una fantasía imposible, podemos meter, puedo meter, todo lo que quiera. De hecho, lo voy a hacer ahora.
'Mientras los dos estamos copulando, rompe la pared un unicornio con un poncho morado y un sombrero mejicano con luces de Navidad, que se queda a observarnos.
-Creía que los unicornios no existían-dice ella.
-Lo siento, es una fantasía, el director puede hacer lo que quiera. 
En aquel instante, el unicornio intenta unirse, pero yo salto de la cama y me pongo a pelear con él a puñetazos, mientras ella asustada se cubre con la manta.
-¡No peleéis!-lloraba.
-Tengo que vencerle antes de que se me pase la erección, sería una tragedia que hubiese conseguido marcarme un home run para nada.'
-¡Esto no se lo cree nadie! ¡Es un enclenque que no puede abrir una botella!, ¿y va a pelear a puñetazos contra unicornios?
-Está bien-responde el director-Lo arreglamos.
'De repente, tengo una espada láser en las manos y le rebano la cabeza al unicornio. Su sangre de arcoiris se esparce por todo el suelo hasta traspasar la rendija de la puerta.
-No pienso fregar eso-se queja mi madre al otro lado.
-No le hagas caso, amor mío, sigamos a lo nuestro-digo yo yendo de nuevo a la cama con mi amada.
-Pero ¿es que no tienes vergüenza? ¡Tu madre está ahí, detrás de la puerta! No pienso hacerlo mientras esté ahí...
-Que no pasa nada, hombre.
-¡Sí que pasa!'
-Vaya, los guionistas también están realistas, ¿eh?-sisea el director. Ellos le miran asustados con los bolis temblando sobre el papel.
-Pero...
-Me la suda. Ahora yo soy el guionista y el director. Quedáis despedidos hasta la próxima película. Tú también, don esto no es creíble, que estorbas.
Los trabajadores mencionados cogen sus bártulos, se van, y el director continúa con su obra.
'-No, no pasa nada, porque mi madre está sorda.
-Pero antes...bah, podría discutir contigo sobre por qué esto es un surrealismo incoherente y absurdo y sobre por qué eres despreciable y nadie querría en su sano juicio acostarse contigo, pero, mira, es tu fantasía, así que tómame.
-Bieeeeen.
Y vino una larga noche de pasión, en la que el cadáver del unicornio olía cada vez peor pero a nadie le importaba porque por el hueco de la pared había entrado relente y ambos se habían resfriado y...'
-¡Eo! ¡Eo! ¡Hola!
Está riéndose, mientras me pasa la mano por delante de los ojos una y otra vez.
-¡Ah, sí, hola! Lo siento, estaba pensando en mis cosas...
Me sonríe.
-¿Cómo te llamas?-le pregunto.
-Paula, ¿y tú?
-¡Fantástico! Hemos fabricado una fantasía entera sin saber ni siquiera el nombre. ¡Muy bien!
-¡Hola! ¡Despierta!
-¡Dios! Lo siento, me he vuelto a distraer... Javier, me llamo Javier.
-¡Vaya! ¿Eres despistado, eh? ¿En qué estabas pensando?-ríe. De repente, algo vibra en su bolsillo. Saca el móvil y mira la pantalla-Lo siento, es mi novio, ahora seguimos hablando.
Se da media vuelta y se va a un sitio apartado, dejándome solo. 
-Si tenía novio, eso significa que... bueno, te estarías masturbando con un unicornio decapitado al lado mientras lloras por tu soledad.
-Que depresión de vida.
-¡Hey! Al menos es material.
-Pero la escritura no se puede amar como se ama a una mujer.
-Si te tomas las cosas en serio, acabarás deprimido.
-Es cierto. Ahí viene otra, llama a los que has echado, y esta vez, ¡curráoslo! De alguna manera tengo que pasar el tiempo.

domingo, 16 de octubre de 2016

El rey

Escribí esto en un rato corto, pero me quedé satisfecho... que os guste :).

El rey
El rey se despertó con hambre aquel domingo. Dio dos palmadas y apareció el primer mayordomo por la puerta.
-Jorge, tráigame el desayuno a la cama.
-Que te follen-respondió Jorge, y se fue.
El rey se quedó extrañado. ¿Qué era aquella falta de respeto? Salió de su real lecho, se vistió y fue a pedirle explicaciones al guardia que custodiaba su dormitorio.
-¿Qué diablos le pasa a Jorge?
El guardia lo miró de reojo, le escupió en la cara y, tras decirle 'Que te follen', se dio media vuelta y se fue. 
El rey deambuló por todo su castillo preguntando qué sucedía, pero siempre le respondían lo mismo. Ya harto y cansado de aquello, fue a consultar el tema con su mujer al jardín. Ella le daría respuestas. Pero cuando se acercó y presentó su pregunta, ella le miró con desdén y le dijo:
-Hemos decidido destituirte. Ahora yo soy el rey.
-¡Pero no puedes ser el rey! ¡Eres mujer!
-Qué machista. ¡Guardias!
Y vinieron unos guardias que le despojaron de sus ropajes, le propinaron una serena paliza y le echaron fuera de las murallas del castillo de una patada.
-¡Mirad al antiguo rey!-exclamaron los pueblerinos cuando le vieron.
Y le agarraron y lanzaron a una pocilga, donde todos, incluso los niños, le escupieron y arrojaron verduras podridas, y además, los cerdos intentaban morderle. Tras un rato, los pueblerinos lo sacaron del barro y, tras atarle una grande y pesada herradura al cuello, lo tiraron al río del pueblo, con tal mala fortuna que el rey cayó mal sobre un gran peñasco y se rompió una pierna. El monarca observaba cómo las aguas se llevaban su sangre en hilos cuando, de entre los árboles de la ribera, apareció un cazador con una escopeta que le atravesó el pecho con una horda de perdigones. El rey, humillado y doblado sobre la roca, pensó en su último respiro que quizás había sido demasiado cruel con su pueblo.

Y ahora, un bonus track. Este lo escribí inmediatamente después del anterior.
Antirreflejo
Javier fue al bajo y se miró en el espejo. Pero su imagen no era él. Tenía su cara, pero no sus ojeras, sus dientes amarillentos, su pelo sucio y revuelto, su piel demacrada, sus ojos enrojecidos... el Javier del espejo miraba al otro sonriendo, con traje y pajarita, y con elegancia, se calzó un par de guantes blancos de látex. Y el Javier de verdad, quieto y perplejo, contempló como su reflejo trajeado surgía del espejo para estrangularle.