Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2016

No es otra Navidad

Sé que el pretérito perfecto simple de reír de tercera persona del singular no lleva tilde porque es monosílabo, pero he tomado la decisión de que la lleve. ¿Por qué? Porque puedo. Aunque no estoy muy convencido con el final, estoy bastante contento con este texto; ¿qué pasaría si un niño desease por Navidad que los problemas políticos se acabasen? Sería algo curioso; ea, pues, aquí lo tenéis. No es otra Navidad  -¿Qué quieres este año por Navidad, hijo? El niñito rubio de seis años encontró con sus intensos y cándidos ojos a los de Santa Claus, que lo mecía suavemente en sus rodillas.  -¡Que pida ya! ¡Hay más críos!-chilló una madre en algún lugar de la cola. -¡Deje que el niño piense!-respondió Santa con acritud, para mirar de nuevo al niño y volver a la voz dulce - ¿Qué quieres por Navidad? -¿Sabes? Trump últimamente ha estado muy tocanarices. Y el tirapetardos de Corea del Norte me da mala espina. El coletas no sé qué hace por el Parlamento. En Sudamérica, Maduro... -¡Hijo, hijo!…

Tengo algo que decirte

Recién salido del horno. Hay algunas metáforas chulas, digo lo que quiero decir... en general estoy contento con este texto. ¿Lo estarás tú también? Solo hay una manera de saberlo... basta de marketing barato. Lee. Tengo algo que decirte ¡Tengo algo que decirte! Evidentemente, como escritor decente he decidido sacar provecho artístico de esta confesión que ahora publico. En fin: que tengo algo que decirte. Verás... no dejo de pensar en ti. ¡Pero no te confundas! No es que esté enamorado de ti ni nada de eso, es simplemente... que eres algo duro en lo que pensar. Es decir, cuando paso revista a otras personas es como una cadena productiva, pero, contigo, ¡se atranca! La maquinaria no reconoce al producto y tienen que venir todos los empleados para intentar averiguar qué demonios es esa cosa que ha entrado en la fábrica... hoy en una peli había dos mirándose, y he pensado con nostalgia 'Así me miraba ella, así la miraba yo; así nos mirábamos'. ¿Te echo de menos a ti o al aire q…

Amantes tenaces

Imagen
El título no me convence del todo pero me parece que es el que mejor capta la esencia de este texto... realmente la chica de este relato existió y la retrató José Garnelo: es 'El retrato de la hija de Jacinto Picón y Bouche', pero el nombre me parecía tan poco literario que lo nuqueé. Aquí tenéis la foto. Tenía en mente un texto mejor pero bueno... ¡en fin! Al fin y al cabo escribo para algún día escribir bien. Un poco de basurilla poética, pero no os preocupéis que pronto volveré a escribir locuras. ¡Un saludo! Amantes tenaces No recuerdo su nombre, pero ahora debe tener otro, así que no importa. La vi en un cuadro, y sus ojos azul ultramar se hundieron en mí como una tormenta de mil cuchillos de zafiro. El cuadro había sido pintado en torno a 1915 por un tal José Garnelo, que por lo visto fue pintor de Alfonso XIII, cuya exposición había estado un buen rato recorriendo indiferente cuando de repente me encontré frente al cuadro. La imagen, la telaraña. Su melena corta de prim…

El nuevo Fahrenheit 451

La sátira me sale como un hueso de la carne, ugh. No digo que no haya buenos libros de texto, pero puedo contarlos con los dedos de la mano y... ¿qué diste hace cuatro años en el colegio? Si la respuesta es 'No tengo ni p*** idea', probablemente te gustará este texto. Si no, no avances... El nuevo Fahrenheit 451 ¿Ha leído usted Fahrenheit 451, o como se escriba/pronuncie? Seguro que sí, desde luego, es un libro muy bueno, y si no, tiene muchas papeletas de haberse visto la película. Si, sin embargo, usted vive cómodamente debajo de una piedra, le digo de qué va: es una sociedad distópica donde los bomberos queman libros, y por ello, hay gente que se dedica a aprenderlos de memoria. O algo de eso; un tipo es la Eneida de Virgilio, otro es el Hamlet de Shakespeare... usted lo habla con él y le recita su libro de memoria. Increíble, ¿verdad? Cosa de ficción, ¿verdad? Pues no se crea... Cada día nos vamos acercando más a esa sociedad distópica. ¡Pero usted se está marcando un dis…

Cálamo y la lavadora

Este texto va dedicado a un profesor mío de pintura que nunca mancha su traje. Siempre me pregunté como lo hacía, así que hice mi propia respuesta... (me inspiré en ti, pero soy escritor, así que espero que perdones mis licencias) Espero que disfrutes, disfrutéis, esta pequeña pieza de absurdo. Cálamo y la lavadora Antonio Cálamo era un pintor que, tras haber estado pintando algunos años, era profesor de dibujo en un colegio privado. De perfil afilado, ojos intensos y oscuros y pelo brillante por su ausencia, Cálamo siempre iba al trabajo en traje.  Tenía negro, azul, gris y gris más oscuro, y nunca en el tiempo que llevaba enseñando le habían visto manchárselos una sola vez. Daba igual que estuviesen en el aula de escultura, rodeados de polvo y arcilla, o que estuviesen mezclando botes de pintura; ni una mota se atrevía a posarse sobre la tela. Si no hiciese contacto físico con sus amigos profesores, se podría pensar que tenía un campo de fuerza alrededor. -Cálamo, ¿por qué nunca t…