jueves, 20 de abril de 2017

Anden

Estoy firmemente decidido a terminar ese libro que me está encantando e impactando y estoy aprendiendo mucho de él. Muchos intentamos imitarlo, supongo, aunque Jimbo es Jimbo. Pero eso es lo que quieren que pensemos; por supuesto que jamás seré otro. ¿Qué esperas, genio, que una manzana sea un tomate? Uhm. Soñar está permitido. Trabajo para forjarme pluma y nombre. Si me desanimase por quienes no se desanimaron, ¿qué sentido tendría? Pienso demasiado. Sentir más. ¡Eso es lo que hecho en este texto! Me he intentado acercar al estilo de Joyce: monólogo interior, especie de cubismo literario. Después de ese libro... un escritor no puede pensar tranquilo. Maldita sea.
PD: hay un error gordo en el texto, una palabra equivocada. La dejo como está conscientemente.
Anden
Mira ese reloj ¡si no has visto la hora! vuelve a retirar la manga pie tap tap tap gira sobre el tacón pa pa pa bonito vestido señora aunque es demasiado vieja por qué la gente insiste en parecer joven tus años de gloria se fueron junto a tu 20x20 y todo empezó chiu chiu chiu un remolino hacia abajo ¿mármol? ¿alabastro? si sólo lo he pensado porque es el primer nombre que se me viene a la cabeza cuando pienso en una piedra pero tenemos que ocuparnos de algo más importante tenemos que ocuparnos de ella ella ella ellaaaa tututurú tuturúuuu ¡ah! aquella vez que estuve en París ¿qué ves en el móvil? yo nada déjame ver historial ¡ja! otra victoria del héroe encapuchado París amor ella aunque no aunque sí dubidudap sin algunas letras ¡qué palabra tan graciosa! un bollo divertido ¿no lo era? es un huevo ¡tiene huevos! huevo duro pelar la cáscara se mete por debajo de la uña y duele esto es exactamente lo mismo no quiere abrirse cuando hablamos es como si los dos quisiésemos decir algo pero no lo dice y no lo digo y permanecemos durante toda la eternidad como imbéciles ella seguro que es un volcán en un sentido poético de la palabra explorarla en todos los sentidos que quieras muchacho siempre habrá algo nuevo que descubrir cualquier persona trloin, trloin, trloin ya lo estoy oyendo 1 minuto ya está casi dónde está esa chiquilla que me deje de torturarme lo cierto es que todos los hombres somos iguales ¿y ellas no? ¿y si somos todos iguales de verdad? a fin de cuentas nos gusta comer y dormir lo demás es secundario ah bueno y lo otro piensas tan decorosamente pero claro la mente acostumbrada a las páginas pulcras y piensas lo que piensas solo cuando ves ese delicioso Art Nouveau tus pensamientos son como látigos ¡chas! ¡chas! no se detiene ojalá repite repite repite Lubinalubistch es un auténtico genio algún día yo como él imposible eso es lo que quieren que crea ¿acaso no se subió Newton a los hombros de gigantes? pum pum pum algo estalla dentro pero no sé que es oooooh mira látigos de acero brillando en la oscuridad congelados podrían sobre el infeliz o afortunado que se tire a las vías una vez un vídeo un tipo abajo y el tren le metió más vueltas ninoninonino y la sangre por todo el arcén splash splassh oh qué bonita tarde de ponche no cree usted señorita Daisy dónde estás venga tendré que meterme aunque según por Murphy ¡oh mira pero ahí estás donde estabas por el amor de tu Cristo y el mío un poco menos! un abrazo o no venga sí claro siempre hay tiempo para eso pastelería divina el pack está perfecto como está que ninguna loca quiera hacer cuentas de más eh y estamos dentro ese huele mal mira esa qué buena está pero sinceramente no me importa ¡látigo! ¡latigo! hoy estoy pensando mucho en látigos ¿no es así? he visto demasiado Youtube oh espera pero no es pero claro pero por qué haces esas cosas cuando el amor de Dios quién diría eso esto es basura menos mal que no lo estoy escribiendo a nadie le importan las pajas mentales de un tipo como yo en fin ahora estoy con ella desconecta y disfrútala y abre la nuez o el huevo o lo que sea acaso hay que saber lo que es algo o alguien para disfrutarlo, y ese es el encanto de la vida mira qué imbécil eres.

viernes, 17 de marzo de 2017

Eureka? and The Timothy Adventure

Hi! Double wave. Here you got two things just written. Comedy is still beating in my veins, but in a more serious way. Ironic. Actually it always beats in some ocasions. Like when I'm with pals, or in theatre, or when I try to cheer up someone. But that's another me. Another me who doesn't write.
¡Hola! (ese chiste solo podía ser en inglés) Aquí van dos cosas recién escritas. La comedia todavía late en mis venas, pero de una manera más seria, qué ironía. En realidad, siempre late en algunas ocasiones. Como cuando estoy con amigos, o en teatro, o cuando intento animar a alguien. Pero ese es otro yo. Otro yo que no escribe.
Eureka?
Then I found this man who told me I could excavate in a particular place well before of course I wanted to find it but it seemed so impossible that I gave up I was crazy about but I left it but then this man came and told me it was safe to dig in there that there was sand and not stone it was curious because he wanted to dig but he couldn't I guess I have like a special shovel but I don't know if I'll find water and if I find whether it will it be clean will it be like I spect it to be oh please satisfy my thirsty oh please don't get dry too soon you see we're all looking for a underground lake in which we can swim forever could it be this one of course not in this vast land it's so hard to find that lake but at least I pretend to get a little bit of that sweet diving.

¿Eureka?
Entonces me encontré a este tipo que me dijo que podía cavar en un lugar particular bueno por supuesto yo antes quería pero parecía tan imposible que me rendí estaba loco por ello pero lo dejé pero entonces este tipo vino y me dijo que era seguro que había arena y no piedra es curioso porque el quería cavar pero no podía supongo que tendré una pala especial pero no sé si encontraré agua y si la encuentro no sé si está limpia si será como espero que sea oh por favor sacia mi sed oh por favor no te seques demasiado pronto ves todos estamos buscando un lago subterráneo en el que podamos nadar para siempre podría ser este por supuesto que no  en esta vasta tierra es tan duro encontrar ese lago pero al menos pretendo disfrutar un poquito de ese dulce buceo.

The Timothy Adventure
When Timothy arrived home and the maid told him Holly had gone with his best client Derek frankly he didn't care. It bothered him the way she spoke, she dressed, she... existed. Why did he even marry her? Because of the appearances? No, years ago he had agreed with himself that version wasn't good looking. He had to think what he had done with his life. It had been fifty years, right? He checked his ID. Fifty two. Moved by some force, he had managed to carry out a normal life, but the truth is he didn't care about anything. He had to appraise his situation. He started walking on the walls and the ceiling. When he was upside down, near the lamp, he realised the maid was silently comtemplating him. 
-What? Have you never seen a man walking on his ceiling?
She looked at him with her old, dark and burning eyes between arctic wrinkles.
-All men like you can challenge the laws of the nature.
Timothy did not understand, but he couldn't stand that black hole sinking from his thoracic jail, so he abandoned the house. He stepped on the clouds. He heard the thunders down his feet, and the lightning bolts projected a mask on his bony face. He went on. He dived in the roughing volcanos and he layed on the flatlands of Neptune.  He fed himself to the beasts of the jungles and the savannahs, but they died with the mere contact with him. He could not understand why he could do all these things. Sad, he flied to the surface of the Sun and became the Thinker of Rodin. He reasoned for centuries, until he finally discovered what was wrong. And when the gears made the most minimum creak, the solar hell took him under its wing.
La Aventura de Timothy
Cuando Timothy llegó a casa y la doncella le dijo que Holly se había ido con su mejor cliente, Derek, francamente no le importó. Le molestaba cómo hablaba, cómo vestía, cómo... existía. ¿Por qué siquiera se casó con ella? ¿Por las apariencias? No, años atrás había acordado consigo mismo que esa versión no lucía bien. Tenía que pensar que había hecho con su vida. Habían pasado cincuenta años, ¿verdad? Miró el carné. Cincuenta y dos. Movido por alguna fuerza, se las apañó para llevar una vida normal, pero la verdad es que nada le importaba. Tenía que valorar la situación. Empezó a caminar sobre las paredes y en el techo. Cuando estaba bocabajo, al lado de la lámpara, se dio cuenta de que la criada le estaba contemplando en silencio.
-¿Qué? ¿Nunca ha visto a un hombre caminar sobre su techo?
Ella lo miró con sus viejos, oscuros y ardientes ojos entre glaciales patas de gallo.
-Todos los hombres como usted desafían las leyes de la naturaleza.
Timothy no comprendía, pero no podía soportar ese agujero negro hundiéndose en su cárcel torácica, así que abandonó la casa. Pisó las nubes. Oyó los truenos bajo sus pies y los rayos proyectaron una máscara sobre su rostro huesudo. Continuó. Buceó en los volcanes rugientes y se tendió en las llanuras de Neptuno. Se dio de alimento a las bestias de las junglas y las sabanas, pero se morían en cuanto le tocaban. Él no podía comprender por qué podía hacer todas estas cosas. Triste, voló a la superficie del Sol y se convirtió en el Pensador de Rodin. Razonó durante siglos, hasta que finalmente descubrió que estaba mal. Y cuando los engranajes hicieron el chasquido más mínimo, el infierno solar lo acogió en su seno.

martes, 14 de marzo de 2017

The toy/El juguete

Another thing for my beloved english speaker public. Written originally in english, I feel kind of proud of this text and I hope to make you think. Its key it's very easy to obtain.
The toy
I gave you this toy, feeding-bottle so you could live, my son, but I TOLD YOU you couldn't like, screw it up. I don't care if you only have some thousands of years, you've got to be RESPONSIBLE and you seem like you don't care. Is that pretty, huh? My son, I told you, if you bite the nipple with sharp intentions, if you throw the bottle again and again against the wall, you will end up blocking the mechanism, the weird nutritious liquid won't be potable anymore and, with that, you will die of hunger, of maybe poisoned, I don't know! The point is that when I and I had you I didn't mean you to kill yourself. Also it irritates me a lot having to talk through black collars with some squary white infiltration, but since I resolved not moving from my cotton candy residence I am not able to directly speak to you. Yeah, I know, why don't I get my ass out of the armchair and go help you, well, listen, you'll never know why I'm definitely not going, you just got to know you're 100% responsible of yourself and you're screwing it up, don't you see? You think that feeding-bottle, which, it must be said, has millions of components (you don't know how long it took for me to make it) is a TOY, but it isn't, kid, it's the only thing you got in the huge black room to survive and you're screwing it up. YOU HEAR ME? I see you're still playing. You'll grow beard and you will be still playing like nothing happened. I see you're not scared. That's because you know that when you're finished with the toy I put so much love into, you will come back to me. Only then I will hug you, slap you in the nape and... maybe I am so stupid to craft you another feeding-bottle. Ugh... I shut up. I'll just wait.

Otra cosa para mi amado público angloparlante. Escrito originalmente en inglés, me siento más o menos orgulloso de este texto que, espero, te haga reflexionar. Su llave es muy fácil de sacar.
El juguete
Te di este biberón para que pudieses vivir, hijo mío, pero TE DIJE que no podías, en plan, joderlo. No me importa que solo tengas algunos miles de años, tienes que ser RESPONSABLE y parece que no te importa. ¿Es eso bonito, eh? Hijo mío, te lo dije, si muerdes la mamila con intenciones afiladas, si lanzas la botella una y otra vez contra la pared, acabarás bloqueando el mecanismo, y tu rara y nutritiva papilla no será comestible más y morirás de hambre, o envenenado, no sé. La cosa es que cuando yo y yo te tuvimos no quería que te matases a ti mismo. También me irrita mucho tener que hablarte a través de cuellos negros con alguna cuadrada infiltración blanca, pero ya que resolví no moverme de mi residencia de algodón de azúcar no soy capaz de hablarte directamente. Sí, lo sé, por qué no muevo el culo fuera del sillón y voy a ayudarte, mira, escucha, nunca sabrás por qué paso de ir, simplemente tienes que saber que eres 100% responsable de ti mismo y que lo estás jodiendo, ¿no lo ves? Crees que ese biberón, que, hay que decirlo, tiene millones de componentes (no sabes cuánto me llevó fabricarlo) es un JUGUETE, pero no lo es, chico, y es lo único que tienes en esta gigantesca habitación negra para sobrevivir y lo estás destrozando. ¿ME OYES? Veo que sigues jugando. Tendrás barba y seguirás, como si nada pasase. Veo que no tienes miedo. Eso es porque sabes que en cuanto hayas acabado con el juguete en el que puse tanto amor, podrás venir a mí. Solo entonces te abrazaré, te daré un collejón en la nuca y... quizás soy tan imbécil de hacerte otro biberón. Ugh... me callo. Me limitaré a esperar.

lunes, 13 de marzo de 2017

The Chamber of the Future

The Chamber of the Future
Under a junk'n'soil purée (a lot of metres), we can see the Chamber of the Future. It is not really a Chamber, but a group of them; actually, maybe it isn't even called like that, maybe some of its people just want to feel special. Theirs is one of the last cities on Earth, and since all of them are incommunicated they can do that sort of cool stuff. 'Where do you live?', 'In the Chamber of Future', 'Wow...'
The Chamber of Future is made out of some few steel rooms, that may give someone claustrophobia after a while, with some people who know they will probably have no descendants so they just live to have some fun. We'll look at some of this wonderful individuals.
***
Peter. 15 years old, the flower of life. Doesn't know if the expression it's still valid since there aren't those anymore. But Peter is confused. Dalila, the 16 year old girl of the town, is so ugly he doesn't know if he likes women, so he goes to Rose, the crazy love goddess, who's not a public woman, but someone who makes her living from giving advice about sex to the people. Peter arrives to the cash desk and leans on his left forearm in an insecure attitude.
-Hello, handsome, what can I do for you.
-You don't have to lie to me, we've met since I was a toddler. Dalila, I'm confused. I came here because I want a sexual identity. What you got?
Dalila said a wet 'Well' and took out from a drawer a roulette with lots of triangles. She spinned it. 68. Took out a book which had no dust at all and passed its pages making them sound like the flight of a retarded seagull.
-Sixty eight: male but with some homosexual behaviours and a vagina on the right shoulder.
-Oh crap! I just wanted to be a regular male, but that's ok. Although it doesn't make sense. How am I supposed to have a vagina on my shoulder?
-Just chill, it's a sticker. Oh, and when they ask you, you're a shouldhermaphrodite.
-And if a boy wants to hook up with my shoulder?
-Just tell him you have feelings and walk away.
And that's how Dalila ended up crying in a corner knowing the love of her life wasn't even one of the thirty first genres, which were the comprehensible ones for her.
***
Mary is an artist. She wears a saucepan as a parisian beret and people are amazed when they watch her paint a red vertical line in the middle of a sheet.
-It's called 'Wound'. Inspired by Velázquez.
-Who was Velázquez-says a naive visitor to the ear of other.
-No way to know, just admire.
And the crowd rippled in a 'Ooooooh', and she bowed to her people.
-Well I think you could...
And the crowd stoned him for opposing to the artist, case closed, then the richest man in town bought 'Wound' and his whole family felt fulfilled that night when he hung it on the fireplace. Mary was happy, rolled up over herself in her bed. She was a recognised artist. Thank God for her invaluable talent! Hip, hip...! Let that to the people.
***
-In the old timez, boyyy, they did much better-dreamily said Daniel to John the Fireseller.
-Shut the duck up and take your fire.
Daniel put his wooden stick in front of John so he could set fire to it with his torch. The rumours said he was a month experimenting to get the fire. Lately the business had been going wrong because the people just passed the flame between each other instead of buying it from him, so he complained to the cop (who had a gun and twenty bullets, more than enought for all the people in the Chamber of the Future) and the cop threatened the thieves with building a tunnel in their heads if they had that type of bad attitude. The business was cool because John was also the provider of wooden objects. Knowing this, it can be deduced that John had a very nice life, and lots of money. So much money he desperately tried to spend it in the other shops after work. The men in town would like to protest against him for absorbing Lucy's time, but there was the problem of that damn tunnel engineer.
***
Lucy was very attractive. In other ages, in other places, of course, she wouldn't have been able to perform her job, but in the Chamber of Future nobody cared about the fact that she was fourteen, neither she, neither her clients.
-Also, it is fun. And do I tell you a secret? Peter Lindsay isn't a shouldhermaphrodite. In our meetings he's male two hundred per cent.
Also, people don't have anything to do. In the old times, you had to study, to work, you know, to be something in life. Now that the species are inexorably doomed, the few dwellers just want to have a little fun and not harm anybody. There was that guy, Robertson or something, who wanted them to fight because he had some knives he wanted to sell. Lucy walked in his shop and stabbed him one time for each knife he had. When she had ended, everybody came and applauded. The cop wanted to shoot her but he was too afraid; he was even happy, because riots were nonsense and it was cool to sit on a plastic chair and read Superman comics. Lucy is a very good girl. She loves everyone in town and everyone love her, men and women (and whatever the other people obtained in the roulette). She did well killing that bad man, everyone hated him, and now he cannot do any harm.


Aaaand that's all. A piece of this 'Chamber of the Future'. Inspired in New York and some other stuff, dedicated to Max Kyburz (and the other museum guard whose name I can't recall)... I really wish I had more english content because that would at least give the english speakers a taste of my style. So I'll just create it. 'Cause I caaaaaaaan yes! Tell me if in the comments if you wanna know more about this weird town :).
Side Note: I know last text, the Lucy one, may be a bit controversial since it's child prostitution. But, I must say two things: 1-It's fiction, I'm the owner here so if you don't like it, make a different content yourself. 2-The world I paint here is a world where law has almost disappeared. Sincerely, nobody cares of what age she has, since she doesn't care either. Everybody happy. And no one is coming to the city to say 'Oh that's not ethical'.
I hope you enjoyed this, just wanted to do a dystopian world with satirical lens :).

domingo, 26 de febrero de 2017

La pastilla mágica

¡Este texto tiene truco! ¿Podréis sacárselo? Comedia absurdofilosófica, espero sacaros una sonrisa y una reflexión.
La pastilla mágica

-Una vez se tome esta pastilla, ya no será ciego.
-Si yo tengo la vista perfectamente.
Aquel vendedor a domicilio mostraba en su maletín abierto de par en par una solitaria blanca pastilla brillante. A quién se le ocurría llamar un domingo por la tarde. Con lo bien que estaba yo viendo la tele.
-¡Da igual! Esta pastilla le reportará inmensos beneficios. Compre. Compre.
-Que no compro, que no quiero.
-Pues yo como soy tan majo se la regalo. Usted decide si comérsela o no.
Cogió la pastilla del marco de gomaespuma negra y me la plantó en la mano que yo le tendí instintivamente. La miré sorprendido. Levanté de nuevo la cabeza para pedirle al tipo que me diese explicaciones, pero solo oí una voz alejándose por la calle arriba, '¡Disfrute de los efectos!'. Sigual. Cerré la puerta y volví al sofá. Poniéndola a dos centímetros del ojo, desenfocando el torrente de imágenes y olvidando sus sonidos, la examiné. ¿Qué malo podría pasar? Aunque, ¿no era eso lo que pensaban todos los que morían al tomar una pastilla de origen desconocido? Daba igual; de todas maneras, si me moría no tendría que recibir el miércoles la visita del primo de Toledo, ese pesao insufrible. Fui a por un vaso de agua y lancé la pastilla a la tragadera. Se resiste. Se resiste. Gluc, gluc, gluc, ya baja. Plof. Sonreí satisfecho. Me volví a despatarrar en el sofá, sonriendo como un bobo. Recuerdo que quería quedarme despierto para ver los efectos de la píldora, pero accidentalmente creí que dos minutos de un documental de la 2 no podrían dormirme.
***
-¡Despierta! ¡Despierta!
Qué raro. No tenía mujer. No tenía hijos. No tenía padres, inquilinos. La tele se había apagado sola durante la noche. Rápidamente abrí los ojos, giré la cabeza y vi que mi móvil me miraba enfadado desde el apoyabrazos del sofá.
-¡Despierta! Tienes una reunión a las nueve y vas a llegar tarde, tontopié.
-Ya voy, ya voy, caray.
Realmente no sé por qué le hice caso a mi móvil, porque es un objeto inanimado, pero la cuestión es que cuando fui a ducharme y me estaba enjuagando el padre de decepciones oí:
-¡Qué asco! ¡Apártame, Dios santo!
Miré abajo. Era mi esponja. Había cobrado vida. Grité, resbalé y me golpeé la cabeza contra el grifo.
-¡Ay!
Pero no era yo quien había gritado, yo me encontraba bien. Era el grifo, que se me quejaba por la de veces que le estaba mareando arriba y abajo. Aquello era horrible. Haciendo caso omiso de los gritos de horror de la toalla, me sequé a conciencia, me vestí y me fui a desayunar, donde sin duda empecé a perder la cabeza.
-Uuh... ¿estás seguro de que quieres comernos? Tenemos aceite de palma y vamos a atascarte las arterias. Deberías haber comprado unas galletas más saludables.
-¡Yo desatasco tuberías!-dijo la Coca-Cola desde el frigorífico-No te preocupes, si pasa cualquier cosa ¡ven a mí! Soy misteriosa y poderosa.
-Ya está la otra haciéndose la interesante-gruñó el whisky.
-¡Hey! No es mi culpa que no quieran hacer mi composición pública. Yo soy una mujer respetable.
Y mientras tanto, la Pepsi lloraba en silencio. Comenzó una discusión insoportable entre todos los miembros de la cocina. La silla se quejaba de no dejarle respirar, al microondas le dolía la cabeza y el cartón de leche era un ninfómano que gemía cada vez que mojaba una galleta. La ropa también se quejaba porque le picaban mis pelos. ¡No lo podía tolerar más! Desquiciado, me arranqué toda la ropa y salí a la calle, donde corrí como Dios y mi madre me trajeron al mundo hacia el descampado que había cerca de casa. Pero era inútil: los hierbajos estaban dando la lata por el complejo deportivo que iban a construir allí dentro de poco. Así pues, a las ocho de la mañana mis vecinos tuvieron el placer de contemplarme desnudo en el descampado arrancando hierbajos mientras gritaba '¡Cállate! ¡Cállate!'. No tardó en venir un coche de policía, cuya robusta agente me proporcionó una toalla quisquillosa con la que me cubrí y me arrojó fríamente al calabozo.
***
 Allí estaba el vendedor de la píldora, al que fui a poner manos en cuello, desta manera volándose la toalla y dejando al padre al descubierto.
-¡Imbécil! Ahora todos los objetos no paran de hablarme. ¡Qué hago para librarme de esta maldición!
-¡No sé! ¡No sé! Yo solo estoy aquí por vender las pastillas. Pero ¿no te parece maravilloso oír todo lo que sucede a tu alrededor? ¿Qué te dicen mis botines?
-Que te cantan los pies y que el sudado trabajador que los elaboró en pésimas condiciones laborales olía mejor que tú. Que te duches.
-¿No es fantástico?
-¡No! Estoy harto. Dime cómo librarme de esta pesadilla.
-Oh, ¿tiene la enfermedad de la audición ampliada?-se asomó un policía a través de los barrotes de la puerta, esforzándose por mirarme a la cara.-Yo sé cómo se cura. Un primo mío la tuvo y estuvo investigando meses sin dormir por las voces hasta que dio con la solución.
-¿Cuál es? ¿Cuál es?-exclamé.
-Ver tele. Mucha tele. Sus ondas son beneficiosas para retornar a la paz mental. Yo no puedo sacarles de aquí de momento, pero les puedo traer una pequeña tele jubilada desde hace años en el armarito y...
-¡Tráigala! ¡Tráigala!-aullé.
-¿Una tele? ¿Seguro que eso es bueno?-preguntó el vendedor.
Le rugí que se callase, a pesar de que todos los objetos de la sala se pusieron a apoyarle.
-¡Silencio! ¡Silencio todos! ¡Pero da igual, cuando traigan la tele me libraré de vosotros!
-¡No, esas ondas nos matan, nos enmudecen!
-¡Te arrepentirás de hacernos callar!
Pero el cuarto sillar de la octava fila de la pared en que estaba el ventanuco se equivocaba. Cuando el policía trajo la tele y la enchufó, poco a poco fui notando como aquellas voces infernales se iban difuminando con los concursos televisivos, los realities y la gran oferta de series de la FOX. El vendedor se quedó todo el tiempo en una esquina, encogido mirando a la pared, con su traje cogiendo polvo, hasta que lo sacaron porque era peligroso no tener a nadie en la ciudad que vendiese píldoras,  porque algunos delincuentes lo echaban de menos y podían causar daños mayores. Pero yo lentamente me fui recuperando a lo largo de las dos semanas que pasé en el calabozo, hasta que, completamente feliz y curado, fui liberado, y con la mente en reposo, marché a mi casa a seguir viendo los cinco minutos de concurso que le quedaban.

Este tipo es un macho alfa en toda regla, ¿no creéis? Decidme qué os parece esto en los comentarios. Algunas cosas que podrían ser tomadas por 'fallos' están hechas adrede, pero si realmente os indigna, ya sabéis que respondo a toda crítica. Pasad buena semana :).


miércoles, 22 de febrero de 2017

El funeral extraordinario

¡Goooooooddammit! En inicio esto iba a ser un texto cómico pero supongo que se me fue la mano. Aunque, claro, si hablo de un tipo que invita a la gente a su propio funeral, hay que tener mucho truco para hacer algo gracioso. Este es, en mi opinión, uno de mis textos más negros. Creo que es algo lo suficientemente extraño como para que puedan surgir conclusiones distintas.
Pupetizar: convertir algo en marioneta. El verbo me lo inventado yo porque porque porque PUEDO.

El funeral extraordinario
Llegó el 21 de abril con un buen día soleado para celebrar una fiesta de cumpleaños. Pero mi fiesta no iba a ser una cualquiera: iba a ponerme fin. Y había invitado a todo el mundo a presenciarlo: quiero decir, no se lo oculté en ningún momento. Mi mejor amigo me dijo que aquello era un disparate, que tampoco era tan feo, pero yo estaba decidido. Celebramos la fiesta al lado del hoyo, a cuyos lados pusimos las mesas del catering, una de ellas sobre mi ataúd de roble. Buena madera, me la merezco.  Yo fui el primero en llegar y uno por uno, hombres de traje, mujeres de vestido largo, me fueron dando sus condolencias. Tardaría una eternidad (que la tengo) en dar parte de todos las despedidas así que solo referiré las principales.
-Oh boy. Lamento no tenerte en clase más. Ahora no hay nadie que quiera ponerse al lado de Jaime.
Ese fue mi tutor Salvador.
-He oído que vas a morir virgen. Por ser una ocasión excepcional, podemos ir detrás de aquellos arbustos por un euro.
Una señora que no recordaba haber invitado. Pasaporte.
-Yo, bueno... cuando te dije que te quería como amigo, no pensaba que...
-Si vamos a seguir siendo amigos, Laura, tú no te preocupes. Simplemente que seré un amigo al que en vez de llamar por teléfono podrás rezarle.
De una palmada la empujé hacia el catering.
-Hummm. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Por favor, Javier, no te vayas, ¡tienes una vida por delante!
Mi mejor amigo. Me daba pena dejarle. Apreté la cara, entrecerré los ojos y di vueltas con la muñeca.
-La tontería.
Algunos me suplicaron que no lo hiciese. Que cambiarían. Que dejarían de hacer tal o cual cosa. Que no se pensaban que fuese para tanto. Yo no aguantaba la hipocresía. La culpa es más fuerte que la gratitud, alguien lo dijo... paso de vivir en esta dimensión de personas y sombras invertidas. Otros me abrazaron y besaron. Incluso mi amigo Carlos, que estudiaba Derecho y siempre había sido muy de apretón viril, me humedeció el hombro. La ternura sincera de algunos me ablandó, pero la decisión estaba tomada y fui al micrófono.
-Os estoy llamando la atención. Os estoy llamando la atención. ¿Sí? ¿Ya? Bien... el discurso.
El silencio se derramó como una líquida telaraña por los invitados, cuyos ojos estaban a punto de rodar hacia mí.
-Uuuuh... bueno. El caso es... ja, esto es gracioso, no me digáis que no. Apuesto diez euros a que nunca os habían invitado a un suicidio... aunque bueno, no podría pagároslos... ¡Ja! ¡Qué gracioso!-nadie rió-¿Qué? ¿Dónde está vuestro sentido del humor ahora?
Me separé del ataúd donde había comenzado y comencé a caminar entre los presentes.
-¡Oh, mira, el gafas! ¡Oh, mira, el feo! Aunque también me hacía mucha gracia lo de 'Que va a llegar alguien'. Lo de 'La vida es así'. Lo de 'Todos hemos pasado por el colegio'. Vaya. Deberíamos suicidarnos todos. Y así la vida sería soportable. Aunque no habría nadie, entonces, que la pudiese disfrutar en ese estado. Qué paradoja. ¿Nunca pensasteis en ser siquiera un poquito amables?-con un ojo guiñado, examiné con el otro el pequeño espacio que dejé entre índice y pulgar- Mi mamá y mi papá decidían qué debía estudiar. Mis amigos decidían lo que me gustaba o no. Y un montón de gente decidía un montón de cosas por mí; nadie me consultó. Podrías callarte. Tenemos tendencias naturales, eso es aceptable, pero no es aceptable que quieras matar a alguien y simplemente lo mates.
Tomé aire y les barrí con una mirada inclinada hacia abajo. 
-Yo no puedo soportar tanto ruido. Yo-no-puedo. Y por eso decidí irme al único lugar donde, se cree, reina el silencio. Hice todo lo que pude. Fui lo mejor que pude con cada uno de vosotros. Os intenté querer. Pero paso de vivir entre cables de hierro que me pupetizan. Quitad el catering del ataúd, por favor. Es una mesita de ruedas.
El sacerdote, diligente, la desplazó hacia un lado del que se dispersó la gente. Saqué mi pequeño revólver del bolsillo interior de la chaqueta y puse los pies dentro del féretro.
-Y, por favor, haced.
Con demente firmeza, arrastré el cañón de mi ombligo a mi boca. 
-Damaj. Caballeroj. 
Negro.

sábado, 18 de febrero de 2017

El puzle

Este texto es un enigma, eso debéis saberlo. Si decidís adentraros a resolverlo, ¡suerte! Esta mañana he comprobado la dificultad con unos amigos y se han sorprendido mucho al saber la respuesta.
El puzle
¡Ronroneo por resolver ese puzle! Puzle de cartones hermosos y curvos y espíritus deliciosos en su respuesta. Amigos, camaradas, siempre que puedo intento ir a verlo para poder estudiarlo,  mas este no es un puzle cualquiera. Este es el tipo de puzle cuyas piezas solo se mueven si dices las palabras correctas y se transforman en gato rabioso si dices las incorrectas. Quiero por ello analizarlo detenidamente antes de mover cualquier pieza. ¡Oh, deseo tanto resolverlo! Porque las bestias encerradas entre celdas palpitantes rugen que él podría darme una llama que nunca se extinguiese, o tardase mucho en hacerlo, ¡la realidad del jugador es tan horrible! Ustedes, hombres succionados por prisiones veladas, no podrían jamás comprender mi ludopatía. Pero cuando me encierro en las habitaciones donde vaga el puzle e intento resolverlo, justo cuando veo un poco de luz, viene el trabajador implacable y me arrastra fuera de allí, ¡aunque sepa que es difícil ver una solo migaja de oro!, él es despiadado. Les hablo a mis amigos de este puzle infernal que clama ser imposible de solucionar y ellos me consuelan alegando que hay enigmas más sencillos. Pero yo tengo ese natural anhelo de fuego chorreante de la piedra. Puede, sin embargo, que sus piezas se encrespen y acaben desfigurándome los dulces espectros entre rejas. En mi angustia me multiplico por dos a las dos de cinco hombres tristes que sostienen hilos azules con macarrones ensartados, formando la impresión de una cuerda única dividida. Todos juntos pegan dos saltos y afirman estar preparados para gritar algo. No nos traicionaremos. Nos descompondremos en piezas cubistas y abstractas si es necesario y nadie podrá intuirnos. Nuestras máscaras son duras pero el martillo adecuado las resquebrajará hasta causar tormentas de escayola. No nací efebo, ¡eso es la clave, eso es lo que sucede! ¿Se encontrarán también los hermosos caballeros con esta muralla de espinas? Tengo tiempo antes de que un pícaro rebosante de matemáticas se me adelante. La estancia es larga, pero nunca sabemos cuándo nos echarán. He dejado tantos puzles sumidos en el caos en que los encontré que el que se esfuerza en dominarme grita que otra vez es necedad. Ustedes, hombres succionados, no me comprenden. Pero vosotros, buscadores de la llama, sí que lo hacéis. Así que deseadme suerte.


¡Felicidades si lo resolviste! Ahora lo lees de otra manera, ¿verdad? No vayas largando la respuesta por ahí, deja que los demás también puedan entretenerse.

martes, 7 de febrero de 2017

Enrique Dubariego pierde la cabeza

Enrique Dubariego llevaba una cómoda existencia, hasta el día en que le desapareció la cabeza. Se levantó, y cuando, tras muchos tumbos, llegó al cuarto de baño y fue a lavarse la cara, se dio cuenta de que no tenía a qué echar agua. Desayunar también resultó un engorro, porque tenía que meter la comida directamente al esófago, y eso significaba operar la trituradora a ciegas. Su mujer, que veía estos actos imprudentes, le ayudó a que no perdiese también la mano y le trituró y metió en el conducto digestivo las tostadas, el café y la manzana. Enrique estaba tan desolado por no poder comunicarse con su mujer que desarrolló capacidad de habla en la mano derecha, que no boca .
-¡Margarita! Gracias por hacerme este gran favor.
-No pasa nada, cariño...
-Te oigo la voz llorosa. ¿Seguro que no te molesta... esto?
-Ahora no podrás hacerme el cunnilingus como antes, pero, aparte de eso, todo irá bien.
Fueron a besarse, sin éxito, y Enrique fue al trabajo, donde al llegar todos le miraron curiosos. Enrique, que había desarrollado un ojo en la mano izquierda, los miró con desconfianza. Tras dejar el maletín en el suelo, les dijo:
-¿Qué pasa? ¿Por qué me miráis así? ¿Tengo monos en la cara?
-No tienes cara.
-Es cierto. Los informes me han hecho perder la cabeza, lo lamento. Ahora dejad de mirarme como si fuese un monstruo y dejadme trabajar en paz.
Enrique se puso a trabajar, pero era muy engorroso, porque no sabía mecanografiar y tenía que subir y bajar la mano izquierda para ver qué estaba escribiendo. El jefe, que pasaba por allí, vio lo lento que iba.
-No le veo buena cara, Dubariego. Márchese a casa.
Enrique, sorprendido pero agradecido, cogió el maletín con la mano derecha, se puso la chaqueta y se fue de allí. ¿Por qué la gente le miraba tan raro por la calle? ¿Acaso era porque no tenía cabeza, o porque les miraba con la mano extendida hacia ellos...? Era igual. Todos los días cuando volvía del trabajo se cogía un polo de limón en el quiosco de la esquina, y además, como era por la mañana, pues le sentaría mejor. Una vez se hubo comprado el polo y sentado en un banco, se fue a llevar el polo a la boca, pero accidentalmente lo lanzó tras de sí. ¡Qué engorroso era comer sin boca! Lo de no explorar más el marisco y tener vacaciones extra estaba bien, pero Enrique realmente lamentaba no poder tomarse más esos polos de limón que le daban la vida. ¡Tenía que hacer algo! Sosteniendo el móvil con la mano derecha, buscó y marcó el número de un señor psíquico de estos que resuelven la vida. Cambió de mano y se puso a hablar.
-Buenos días, ¿don Churimando?
-Soy yo.
-Sí, buenos días. Yo soy Enrique y quería comentarle que mi cabeza ha desaparecido, y que si había alguna manera de recuperarla. Sin boca es muy difícil tomar helados.
-No sé. ¿Ha mirado en objetos perdidos?
-Bueno, tengo un armario lleno de cabezas de políticos, pero esas no me sirven.
-Ya veo. ¿Qué tal si se pasa por mi consulta y lo hablamos?
Enrique aceptó y el otro le dio su dirección, en la que Enrique se presentó a primera hora de la tarde.
-Buenas tardes. Espero no haber llegado demasiado pronto.
-No se preocupe. Eso es mejor que llegar tan tarde, que parece que algunas personas se les ha ido la cabeza. Tome asiento.
Enrique se sentó en un asiento circular de terciopelo en torno a una mesita redonda de madera, todo esto en un gabinete penumbroso por el que giraban las estrellas y constelaciones gracias a un aparato de los chinos situado en el centro de la mesita que hacía las veces de vidente del futuro.
-Vamos a ver, hijo mío. ¿Cuándo te desapareció la cabeza?
-Pues no sé. Yo es que me levanté por la mañana, y cuando me fui a lavar la cara como que noté que me faltaba algo. 
-¡Su caso es algo que jamás había visto! Por fortuna, ayer me trajeron del lejano Oriente un chisme que tiene la respuesta a todas las cosas y nos dirá dónde está su cabeza.
Entonces don Churimando sacó de su regazo una cabeza que puso sobre la mesa, de varón de mediana edad, caucásico, pelo castaño y rasgos huesudos.
-Oh, cabecita, cabecita, ¿dónde está la cabeza de nuestro amigo?
-Soy yo-dijo la cabeza, abriendo los ojos azules.
-Andalaosa.-dijo Enrique.
La cabeza de Enrique se alegró mucho nada más verle y le pidió con ilusión infantil que la devolviese a su lugar. Así lo hizo Enrique, y le desaparecieron el ojo y la boca de sus manos al no hacerle falta ya. 
-Pero, dígame, don Churimando, ¿por qué mi cabeza estaba en el lejano Oriente?
-Se ve que ayer se centró tanto en sus informes sobre Sri Lanka, que perdió tanto su consciencia del ser, que su cabeza apareció por allí. Nada más verla, todo el mundo se asustó, pero cuando vieron que sabía de economía y cocina chilena la dejaron en paz. Un colega vidente que pasaba por allí me llamó para vendérmela, oferta que yo no tardé en aceptar, y que no tardó en llegar a mi gabinete esta mañana.
-Pues muchas gracias, me ha resuelto usted un problema muy gordo-dijo alegre Enrique levantándose.
-No pasa nada. Cuídese y mantenga su cabeza sobre sus hombros.
-Muy bien. ¿Cuánto le debo?
-Nada, me lo he pasado muy bien.
Así pues, Enrique Dubariego volvió muy feliz a su casa, donde besó a su mujer y tuvo la cena más maravillosa de su vida. Aquella había sido una traumática experiencia que jamás olvidaría. Por ello, antes de dormirse, abrazó fuertemente a Margarita, olió su cuello y sonrió.

domingo, 5 de febrero de 2017

Cuento de serie

Ayer leí algo bestial así que pienso tener una buena comida de trabajo dentro de poco :). Cuentecillo satírico-surrealista, que os guste.
Cuento de serie

Yo iba a salvar a la princesa cuando enfrente del foso de lava se me plantó el dragón. Hizo mucho ruido, el suelo tembló cuando sus gordos pies aterrizaron y el movimiento de sus alas hacía que mi melena se descontrolase. Yo esgrimí la espada, pero él me pidió que por favor no le diese en la rodilla derecha porque ya por la mañana había venido otro tipo y se la había fastidiado.
-¡Pero yo pensé que yo era el elegido!
-Realmente, no-dijo el dragón-Todos quieren salvar a la princesa.
-¡Pero no hay princesa para todos!
-Realmente, sí. Hay una para cada uno. Os esperan con el típico cartelito que la gente lleva al aeropuerto para que los que llegan pues sepan con quién tienen que ir.
-¿Dónde queda la emoción?
-No la hay. Es simplemente que creces toda tu vida creyendo que eres especial, pero realmente no, porque todo el mundo cree lo mismo y por ende, ninguno de vosotros sale de la mediocridad.
Maté al dragón por destrozarme todo mi planteamiento vital y cayó al foso de lava, pero desde abajo me dijo que no me preocupase, que ya luego iría a la enfermería y estaría en disposición de atender al siguiente caballero. Subí la torre y, tal como me dijo el dragón, me fui encontrando a princesas sujetando carteles. Ojalá me tocase una guapa, pensé, pero me deshice rápido de ese pensamiento porque todas eran iguales. Debajo del nombre del caballero aparecía un número de serie. En el cuarto piso por fin encontré a la mía. Tras guardarse el cartel en el bolso, me estrechó la mano afectuosamente y me pidió que no la llevase a comer perdices y ser felices para siempre, porque por un lado, era alérgica, y por otro, tenía otro caballero que atender a las diez.
-A la entrada del castillo no sé si lo viste al entrar-señaló por la ventana-Han puesto un puesto de perritos calientes. Eso estaría guay. ¿Tienes dinero?
-No lo suelo llevar, no me hace falta para rescatar princesas y eso.
-¡Todos sois iguales! Por fortuna, a la salida de la torre, que ahora te llevaré, se hizo una casa de empeño. No sé por qué pero cuando finalmente rescatáis a la princesa, os desanimáis.
La princesa me llevó al sitio, vendí mi casco y la llevé a tomar perritos calientes. Charlamos un rato y luego se despidió porque tenía que volver al curro. Al pasar, saludó cordialmente al dragón. Yo, se supone que debía enamorarme, así que fui tras ella, pero, desgraciadamente, el dragón me informó de que cuando volvían al puesto de trabajo reseteaban a las princesas y les cambiaban el número de serie, para evitar encariñamientos con los clientes.  Me explicó que para volver a salvar a una princesa me tenían que resetear a mí también, en una caseta que estaba cerca de allí, un poco escondida en el bosque. Y ahí fui. Y salí como nuevo. Y yo iba a salvar a la princesa, cuando enfrente del foso de lava se me plantó el dragón.

lunes, 30 de enero de 2017

Dreamgiants

This text is in english because is dedicated to Romos, a young music producer from the USA whose music I completely recommend. I took care of making it universal because this feeling maybe is shared by a lot of artists and not only writers :P.

Dreamgiants
Somewhere deep in the minds of we the creators there's something incredible; that's us! But this must not be mistaken with arrogance; on the opposite, we need to fight against our self-esteem in order to keep working for our objectives. That's why we appreciate support that much, that's why our eyes and mouths shine everytime someone says they love our work; because we can't create without our dear public, which makes us exist. That big spectrum haunting our minds is our hopes of what we'll become. Now I am a little artist nobody cares about; in my skullroom I don't see me as that, I see myself as someone who will leave something which will be worth dedicate some time. That someone is who's going to pop up in people' heads when they hear my name, and I'm already working to achieve him. It's not an easy journey; it requires a will born in hell kitchen and a lot of time, and who knows, maybe I die tomorrow and I cannot keep training my art. But, until that happens, I'll work for that future holder of my name. My dreamgiant.

El original de este texto estaba en inglés porque estaba dedicado a Romos, un joven productor de música en Estados Unidos cuya música recomiendo plenamente :). Le he quitado algún par de cosas porque en castellano quedaban muy mal. Me he cuidado de universalizarlo para poder captar un sentimiento que podría aplicarse no solo a escritores.
El guardián de nuestro nombre
En algún sitio profundo de la mente de los creadores hay algo increíble: nosotros mismos. Pero esto no debe ser confundido con arrogancia; por el contrario necesitamos luchar contra nuestra autoestima para seguir trabajando por nuestros objetivos. Por eso apreciamos el apoyo, por eso nuestros ojos y bocas brillan cuando alguien dice que le encanta nuestro trabajo; porque no podemos crear sin nuestro querido público, que nos hace existir. Ese gran espectro que embruja nuestras mentes es nuestras esperanzas de lo que seremos. Ahora soy un pequeño artista al que nadie le importa; en la habitación de mi cráneo no me veo así, yo veo a alguien que dejará algo a lo que merecerá la pena dedicar algún tiempo. Ese alguien  es quien emergerá en las cabezas de la gente cuando oigan mi nombre, y ya trabajo para conseguirlo. No es un viaje fácil; requiere una voluntad hecha en la cocina del infierno y mucho tiempo, y quién sabe, quizás muero mañana y no puedo seguir entrenando mi arte. Pero hasta que eso suceda trabajaré por ese futuro guardián de mi nombre.

sábado, 21 de enero de 2017

Caza de Canis

IMPORTANTE: este texto ha sido hecho con fines de entrenimiento y no pretende ofender a nadie. Tomároslo con humor. Al fin y al cabo, también critico a los listos que desprecian a algunas personas hasta tal punto que no les consideran personas, solo porque no son como ellos...Humor, humor, humor. Es importante. Nunca lo perdáis de vista.

¡Dios mío! ¿Qué hace usted por aquí? Usted, un hombre de la aristocracia inglesa, con esmoquin, bigote francés y monóculo, visitando mi humilde negocio. Oh, vaya... ¿de manera que no sabe qué hacer para entretenerse? Bueno, no sé si puedo ayudarle, dígame cuáles son sus preferencias... ¿la caza? Ah, claro, usted era aficionado a los ciervos, pero ahora que se los ha acabado se encuentra desorientado. ¡Pues ha venido usted al lugar indicado! Yo le ofrezco el nuevo entretenimiento de nuestro tiempo:
La Caza de Canis
Tras varios debates éticos en círculos humanistas de todo el país, se decidió que la epidemia de estulticia había llegado a un punto donde era imposible no actuar; los vecinos no podían dormir por el reguetón, los profesores estaban hartos de repetir las normas de comportamiento y de vestimenta y las personas respetables no podían pasear por la calle en horario nocturno, entre otras circunstancias. 
Así pues, nació el deporte que ahora usted está conociendo. Le interesa, ¿verdad? Natural, no quiere que sus impuestos se desperdicien en la educación inútil de esta gente sin al menos obtener algo a cambio, como diversión. La gente como usted y como yo no da las cosas gratis... La caza de canis es un deporte que solo tiene un requisito: plena funcionalidad corporal. El equipamiento es ropa oscura y buenas zapatillas deportivas, porque, créame, necesitará correr... y ahora, procedemos a la explicación de la actividad en sí.
Es recomendable hacer esta tarea junto a otros intelectuales que compartan su odio hacia la tribu urbana, pero también puede hacerla en solitario; pongamos que la hace con un colega. Ustedes dos se visten con sus ropas oscuras, se abrochan bien las deportivas y salen a la calle de noche, a buscar un asentamiento de canis; normalmente suelen estar en parques, aunque han de estar atentos a cualquier emplazamiento cerca de un instituto público. Digamos que, tras media hora de búsqueda, encuentran un grupo de siete bebiendo alcohol en un parque. El porcentaje de féminas en dicho grupo, deben tener en cuenta, es inversamente proporcional a la probabilidad de violencia por parte de los canis. Evaluando factores como este, la ebriedad y la zona en la que se encuentran, ustedes se ubican a una distancia segura de ellos que permita el contacto visual. Para el cani medio, de veinte a treinta metros de distancia. Cuando estén ahí los dos, pónganse muy erguidos y obsérvenles fijamente, para estudiar su reacción. El caso común es que uno se aperciba de que están siendo contemplados (suele tardar de dos a cinco minutos), que se lo cuente al resto del grupo (uno a tres minutos) y que el resto del grupo debata sobre qué hacer con los pringaos (ustedes. De uno a diez minutos, depende de la inteligencia media del grupo). Una vez cumplidas estas tres fases, los canis en ese momento se dirigirán hacia ustedes y en ese momento entrará en juego la parte dinámica del deporte; esto es, huyen de ellos hasta que estén seguros de que no les van a encontrar. Para ello, antes de ponerse a mirar a los individuos hay que estudiar la zona y posibles rutas de retirada. También han de cuidarse de llevar suficientemente tapada la cara y la ropa oscura poco reconocible, para que no puedan identificarlos si les ven de día y sobrios... entonces, hélos ahí, ustedes dos, ya a dos kilómetros de distancia, jadeantes y felices; ¡enhorabuena! Ya han cazado a sus primeros canis. Siguen a esta innumerables noches de diversión de las que siempre saldrán ilesos, simplemente asegúrense de variar zonas, o de tener planes inteligentes de rotación... esta es la modalidad simple de la caza de canis: luego cada deportista puede añadirle los cambios que considere adecuados para mejorar el rato:
-Búho policéfalo: el número de intelectuales que observa es mayor que el de los canis. Se usa para un incremento de la intimidación.
-Grillo de la noche: es como el búho policéfalo pero los intelectuales están dispersados, y cada uno huye por su lado con una ruta individual.
-La Perseira: corra, solo o con más intelectuales, delante de los canis una y otra vez hasta que se den cuenta de que están siendo utilizados para fines lúdicos. Tener mucho cuidado con esta.
-El Mono Saltarín: es como la modalidad individual, pero pegando brincos y haciendo tonterías. Solo para intelectuales un poco menos sedentarios.
-¡Cree tu propia técnica!