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Mostrando entradas de octubre, 2015

INSOMNIA (especial Halloween)

Feliz Halloween... ¿podréis ver la historia? INSOMNIA
Algo reluce débilmente de entre las sombras. Es un elegante, refinado, brillante cráneo de cristal. Un cristal azulino, que brilla con una luz mágica. Parece cantar la canción del dedo húmedo rozando los bordes de las copas, mientras abre y cierra sus mandíbulas desnudas con un gesto tierno, pero tan maquinal... de repente, su canción silbante se interrumpe. Sus ojos, asustados, buscan en la oscuridad. No ven a tiempo una bota de cuero que la patea. Y otra, que viene de ninguna parte para darle otra patada. Y otra. Ella es fuerte. Siente crujir todas sus suturas, siente flaquear sus fuerzas espectrales, pero sabe que debe ser la reina de su oscuridad. Los pedacitos de cristal adornan el suelo. La calavera se queja, llora, aspira por la nariz el aire seco. Brilla, con dos linternas atómicas azules en los ojos, y se regenera. Vuelve a su primigenia luz cerúlea débil. Nadie sabe que está entre las sombras. Pueden pisarla, oír el cris…

RÁFAGA ELÉCTRICA

Esto se tenía que haber publicado el viernes, porque lo programé para eso, pero por lo visto no ha funcionado. Disculpad la tardanza, porque a algunos ya os dije que publicaría el viernes, y aquí tenéis, ¡vuestra publicación semanal! Disfrutadla. RÁFAGA ELÉCTRICA  No sé, qué pudo hacerte cambiar de opinión, qué pudo alejar tus palabras de mí. Echo de menos cada vez que hablábamos, cada vez que tú me dabas los buenos días y yo te daba las buenas noches. Echo de menos cada vez que me arrancabas un pedazo de mi corazón en cada frase. Ahora, pareces haberte olvidado de mí, no sé lo que ha pasado, y yo no puedo hacer sino dejar a la ventisca que haga lo que quiera. Pero, las cosas no son así. Yo no puedo olvidar tu primera sonrisa,  reprimir nuestras primeras palabras,  evitar revivir nuestros pies caminando juntos por la arena cada vez que pateo el asfalto solitario. Se extiende una coraza falsa de acero, una armadura entretejida con hilos metálicos y viscosos. Un páramo recubierto solo …

PISCOLABIS DE LA ESCISIÓN III

El Piscolabis de la Escisión, ¡ha vuelto! ¿Qué se contarán estos belicistas, camorristas, oficinistas? ¡Disfrutadlo! PISCOLABIS DE LA ESCISIÓN III
16:27-El reloj de encima del ascensor visible para todos nosotros ha sufrido estragos. Solo ha quedado viva la manecilla de los minutos, lo cual ha provocado confusión en algunos pardillos oficinescos. Marca y veintisiete, y el bullicio de la oficina ha empezado a acrecentarse: todos se apresuran para terminar sus tareas, y el jolgorio y la algarabía general son ciertamente presagios de la fiesta que hoy va a ocurrir. 16:29-Estoy guardando los papeles atropelladamente en el cajón, así como el portátil. Apago el flexo, me ajusto la nuez como si fuese el nudo de la corbata (justo después me ajusto el propiamente dicho nudo de la corbata), y miro abajo de mi escritorio, comprobando los calcetines en mis zapatos, no sea que se me vayan a comerse. Sería un auténtico fastidio lidiar con esa contingencia. 16:30-El alboroto cesa un instante, en el…

LA HUÍDA (La Araña, parte III)

Esta es la última entrega de La Araña. Disfrutadlo, y nos vemos la semana que viene :). LA HUÍDA
(La araña, parte III) Oigo a la araña rugir detrás de mí, con sus ocho tenazas de terror pateando la red, y yo corro sin mirar atrás, intentando adivinar el sendero a través de la espesa cortina de lluvia. Tropiezo con una piedra. Salto, el miedo me calcina durante un instante y caigo de milagro al suelo, donde sigo corriendo. El sendero dobla. Doblo, y miro arriba mío otra curva esquiva, que se me ha escapado demasiado tarde. Caigo contra la ladera fangosa. Me revuelco hacia abajo en el barro ceniciento como una estrella fugaz sin luz, la lama traicionera me golpea la cara, se me mete en los ojos, me hace sufrir, mientras la montaña no para de asestarme puñetazos. Caigo. Ruedo. Temo. Intermitentemente, cada vez en la vuelta que miro hacia arriba, veo la araña, rugiendo con sus fauces tenebrosas y todos sus ojos brillando como un enjambre satánico, y sin darme cuenta me impulso con los br…

LA LIBERACIÓN (La Araña, parte II)

LA LIBERACIÓN (La Araña, parte II)
Era solo un sueño. La araña no ha llegado todavía. Tengo una oportunidad de  sobrevivir. Tengo que liberar una mano, coger de mi bolsillo la navaja y cortar todos los filamentos que me envuelven, antes de que vuelva esa bestia de acero. Hago fuerza con la mano derecha. Araño la seda con las uñas, y tras un rato, libro la mano. La abro y cierro varias veces para desentumedecerla, y acudo a la navaja de mi bolsillo. Rasgo, con cuidado de no destrozar un hilo importante y caer al abismo los hilos que recubren mi tronco, primero, luego mi otro brazo y después mis piernas y pies. Cuando ya estoy libre, intento incorporarme, pero la estructura es inestable y me veo obligado a ponerme a cuatro patas. Tanteo el terreno mientras avanzo cautelosamente hacia la entrada de la cueva. Afuera llueve, ahora lo oigo. Escucho los truenos retumbar, la furia de los dioses dándose a conocer a los mortales. Pobres, indefensos mortales. Noto ya algunas gotas chispeantes c…

EL BESO DE LA MUERTE (La Araña, parte I)

EL BESO DE LA MUERTE
(La Araña, parte I) No sé cómo he podido acabar en una tela de araña. Estoy pegado a sus hilos, la seda me ha envuelto manos y pies y no puedo moverme. Hay algún ruido en la cueva, pero nada. La araña gigante no llega. Debe de haberse entretenido en alguna parte. De repente, cuando estoy contemplando ensimismado la inmensidad de la cueva, oigo un ruido. Una figura enorme eclipsa un boquete de luz. La figura se acerca. Visualizo muchos rubíes enanos, brillantes, sibilinos, examinándome. Se acerca hacia mí. No tengo miedo, y miro fijamente a su rostro de infinitos. Levanta, en mitad de la oscuridad una pata peluda gigantesca cuya silueta se recorta. Sus pelos mágicos, me acarician la cara suavemente, diría que hasta con un poco de ternura. La tela de araña se hunde bajo su peso, pero yo sigo estable, observando a mi depredador. Nos miramos. Mi cara continúa, imperturbable, mirando al abismo. Acerca su cara arácnida junto a la mía. Me besa. Siento su fluir de vida r…

THEORY OF FIRE

THEORY OF FIRE (LA TEORÍA DEL FUEGO) Ahora te levantas, te pones tu blusa, y me miras con tu mirada teñida de rayos de mañana.  Y no veo si esa sonrisa tan magnética que muestras es sincera, o si es solo una ilusión de lo que eres para mí. Abres la ventana, abres los brazos y te lanzas a volar. Me levanto, sin nada puesto, con el relente sacudiéndome cada músculo, con los ojos desorbitados y el alma desbocada, y me lanzo hacia la ventana, gritando que yo también puedo volar. Pero tras de ti la ventana se ha cerrado y no tengo tiempo siquiera de cubrirme para no despedazarme entre todos los chillidos de cristal, y un estrépito resuena mientras mis ojos inyectados en sangre ven mi brazo extenderse hacia tu mirada. Vuelas, vuelas y me tiendes la mano, mientras lloro lo rojo, mientras lamento lo azul, mientras añoro lo verde, con un cuerpo acribillado de balas de diamante. Mi amor es como es cristal, es una superficie verdegueante a la luz del alba que relampaguea en cuanto se cruza con …