domingo, 6 de septiembre de 2015

AFILADO

Recién escrito. ¡Disfrutadlo!

AFILADO
Quizás es que no tienes tiempo para venir. O quizás quieres ponerme a prueba. ¡Quién lo diría! Quién diría que estoy bastante loco como para irme a la quinta puñeta para verte. ¡Quién lo diría! Aunque, la verdad es que, si ya de por sí estoy ido, tú me vuelves más aún. 
¡Sí! Coger un barco. Una vela, una tabla de surf. Desprenderme de todos mis intereses solo para alzar una copa en honor de los nuestros. Un tren. Un avión. Un parapente. El filo del riesgo afeitándome suculentamente el cuello mientras vuelo a donde me digas que estés. Volar sin alas, nadar sin aletas, recorrer todo el mundo solo con mi simple ira para encontrarte. Incendiarme cuando el único fuego que hay es el del cielo cuando mi mente se encuentra con tu imagen. Ver como las lenguas bailan enloquecidas mientras yo corro, con la ropa hecha jirones, adonde tú me digas que me esperas.
Un caballo. Un dragón. Una Harley-Davidson que en mis manos sea un accidente seguro. Una carretera fugaz que mis ojos devoren con avidez, siempre yendo a tu norte. Un sol que nunca llegue a la línea dorada del horizonte, un reloj de arena cuyos granos dejen de caer por miedo a la rabia. Una espada oscura, indefinible, incorregible, imparable, cuyo único objetivo es matar a la marioneta para hacer explotar el corazón del hombre.
Mátame, haz jirones mi camisa cutre, destiérrame y llámame de nuevo. Que se queme el mundo mientras nuestras miradas se funden, cada una desde su infinito, en un cóctel de fuego chispeante. Zigzag, zigzag, que la Harley se tambalee por la carretera a la velocidad de la luz, con la tierra en llamas. Que los neumáticos rechinen, que las llantas se derritan en medio de un vendaval de chispas, y la moto estalle después de que yo salte, para caer frente a tu puerta.
RF