Tenga buen día, no existo

Tenga buen día, no existo
Hoy yo volvía a casa del colegio, y en esto que veo en la pantalla de mi teléfono que me ha llamado un número. Inmediatamente llamo, y me coge un hombre con una voz muy publicitaria hablando muy atropelladamente:
-Hola buenas tardes soy Paco de Orange qué desea.
-Uh, bueno... es que este número me ha llamado y quería saber...
-Sí, sí, claro. Hemos llamado de Orange. Le quería preguntar si está contento con su ADSL.
-Bueno, sí, estoy contento.
-¿Qué compañía tiene?
-Uh...-miro el calendario-Di...-miro el periódico-País... Dipais. Sí, esa es mi compañía.
-Ajá. Dipais. No la conozco. ¿Es una compañía local?
-Sí, esto, ¡sí...! Es una compañía local, no la conocerá.
-Hum, sí, pero las compañías locales no le ofrecen una velocidad de 2 o 3 megas, como la mayoría de las compañías, ¿verdad?
-Tengo 2,8 megas.
-Oh, sí, precisamente como la mayoría... ¿juega online a la play 4? Hay que tener buena conexión para jugar online a la play 4.
-No, la verdad es que no, yo soy fanático de los juegos de plataformas, y ahí no se necesita mucho internet.
-Ah, supermario y estas cosas, pero ¿juegas online?
-No.
-A ver, necesita un bip y (impronunciable) para jugar online, esto es, 3 megas, la velocidad con la que el router hace piiiii hasta su play, y eso es exactamente la velocidad con la que juega.
-Sí, pero yo no juego online.
-Y, bueno, ¿qué líneas tiene?
-Oh, bueno... esta. Solo esta.
-Y el fijo, ¿no? Bien, y ¿cuánto le cobran al mes?
-54,37 euros.-dije, tras inventar la cifra rápidamente.
-Vaya, qué preciso-ríe el hombre-Y, bueno, ¿dónde tiene domiciliada esa línea?
-Eh, sí, bueno-'La pérdida de la mayoría del PP abre espacio a los pactos', aparece en el titular-Calle Mayoría del Espacio, número 37, 4ºB, escalera derecha.
-¿Escalera derecha? Sí, ¿no?
-Sí, sí...
-¿Código postal? 28...
-¿012?
-Sí, bueno-vuelve a reír, no sé de qué.-En fin, no me sale la calle... buscaré en Google...
-Vale.
-Oiga, perdone-se oye la voz del hombre alejada del micrófono-No me moleste, soy una persona muy ocupada, tengo trabajo. ¡Ajá...! Vuelvo con usted, perdone. A ver, M-A-Y-O-R-Í...-le oigo teclear.
-Perdone, veo que es usted una persona muy ocupada-le interrumpo-¡Esto era una broma! ¡Tenga buen día, no existo!
Sin dejarle tiempo a responder, cuelgo, y me río. Aunque, hubiera sido divertido oírle la voz al comprobar que esa calle no existía, pero, en fin, ¡no iba a llamarle otra vez! Ya me había quedado a gusto con una sola.

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