miércoles, 12 de agosto de 2015

LA GARRA DEL ABISMO

Este relato lo escribí algún día en el que las columnas del cielo parecían derrumbarse, sin nadie que pudiese arreglarlas... en el texto hay un guiño a una canción de rock muy famosa. Si sois aficionados a  esa música, puede que reconozcáis la frase. ¡Disfrutad!

LA GARRA DEL ABISMO
Son malos tiempos los que vivimos. Los muertos ríen en sus tumbas de plata y las moscas arden en deseos de rubí. Las niñas se ponen coletas negras y las zarzas invaden los páramos. Soledad, no infinita, porque todo lo bueno acaba algún día, y los seres humanos somos ahora ratas mezquinas que no podemos confiar los unos en los otros. Las calaveras deformes ríen divertidas, viendo la danza deletérea de los vivos, que se consumen entre llamaradas de dragones afilados. Los relojes se pelean mientras sus manecillas lloran sangre del tiempo. La muerte se toma unas vacaciones, porque los humanos la sustituyen en la labor. Silba tranquila, con una capucha cubriendo su rostro de fuego de perlas, mientras observa complacida la canción de la matanza.
Oh, madre. No quería hacerte llorar. Perdóname si mañana no estoy en casa. Unas llamas verdes resquebraja nuestro piano de cola, y su melodía de oro va consumiéndose entre la injusticia del mundo.
Oh, padre. ¿Por qué? El por qué de todo. ¿Por qué? ¿Por qué madre llora? Dime que no pasa nada. Dime que queda una oportunidad. Dime que todo va bien. Aunque, cállate, llegas tarde. Ya se cae el techo del mundo, y no quedará títere con cabeza.