sábado, 6 de junio de 2015

SOMBRAS DE LA DISTOPÍA

Uno de los mayores dilemas actuales es poner algo sumamente original en nuestro estado de Whatsapp para provocar la admiración o la envidia, depende de cómo se mire,de los que lo lean (excepto cuando se trata de un estado de verdad que dice lo que sientes y estás haciendo de verdad. Esos no cuentan). Yo estaba en esta tarea, cuando se me ocurrió una frase de estas. Y, bum. Tuve una idea, y salió este relato. ¡Disfrutadlo!
SOMBRAS DE LA DISTOPÍA
Caballeros. ¿Qué es esto, sino una ilusión de lo que nuestras más irrealizables fantasías anhelan? ¿Acaso nadie se da cuenta de que solo somos unos títeres de la salvajía y el instinto de supervivencia? Supongo que no. De hecho, han venido a esta conferencia expresamente para acercarse a la verdad. Podrían abrir sus mentes y tocarla. O irse, y permanecer en el mundo de la mentira.

Ustedes tienen una vida asquerosa. ¿A qué vienen esas caras de sorpresa? ¡No intenten negarlo! Cada uno tiene sus propios problemas. De hecho, hay varios tipos apasionados por la tontería verdaderamente empeñados en encerrarme en un psiquiátrico, pero hasta ahora, ¡me he librado de ellos! Claro que, ustedes oyendo esto se pensarían que soy una clase de enfermo mental, ¿me equivoco? ¡En absoluto! ¡Aquí lo único que pasa, señores, es que la sociedad es un órgano con una capacidad evolutiva intelectual más bien escasa, y por eso no puede consentir la aparición de individuos con puntos de vista más revolucionarios! ¡Piénsenlo! ¡Cuántas veces habrán tenido que reprimir el libre albedrío de su personalidad, a causa de los malos ojos que ponían los demás! ¡Incluso habrá veces que ustedes mismos hayan sido cómplices, o incluso culpables, de este delito tan atroz! ¡Tan ignominioso! ¡Repugnante! ¿Acaso no se dan cuenta de que si ustedes tienen aficiones no bien vistas por la opinión pública no pueden realizar las actividades que les aportan felicidad? ¡Es una cárcel de pensamiento! ¡Hoy en día, muchas personas consideran delinquir el mero hecho de reflexionar, filosofar, pensar!

Pero, claro, ustedes no han visto lo que yo he visto. Yo he visto a los infundidores con mis propios ojos. Yo he visto a la gente que manipula a sus anchas la opinión pública. Yo he visto a las personas responsables de su infierno diario de represión. Y otras cosas que he visto. Vaya... ustedes no se han enterado, ¿no? Resulta que no estamos solos. ¡Tómenme por loco, pero no estamos solos! ¡Ustedes no han visto con quienes conversan algunas de las personas más influyentes del mundo! ¡Adelante, lancen risas! ¿Pero hasta ahora no llevo razón? ¿Acaso la sociedad no les ha intentado reprimir, o, en casos extremos, suprimir, alguna vez? Oh, queridos espectadores, esto no es nada, se lo aseguro. Allí, donde yo he visto esas cosas, hay algo mucho más gordo preparado para nosotros los humanos. Les aseguro, caballeros, que estos sucesos extraños, tales como violaciones, asesinatos, robos y corrupción, son el resultado de lo que allí se maquina de momento, pero están preparando otra clase de proyectos. Les aseguro, señores, que esto tan solo son sombras de la distopía.