martes, 23 de junio de 2015

PARAINFERNALIA

Para escribir esto, me basé en el típico calor que asalta estas fechas estivales. ¡Madre mía, hace un calor...! Para qué tener un horno si tienes la calle. En fin. Disfrutadlo :).
PARAINFERNALIA
Los hombres con trajes escarlata y pajaritas decoran las ramas de los árboles rojos con guirnaldas orientales. Un pájaro con un pelaje de fuego alza el vuelo, agitando el aire envenenado por las llamaradas de los dragones. Sus ojos llameantes miran a algún lugar del Sol, intentando que su padre le devuelva la mirada, pero el sol sigue inerte ahí, en mitad del cielo, castigando a los planetas con sus látigos incandescentes. La tierra ocre está sudando. ¿La ves? Brilla, brilla tanto por la luz del Sol, que parece que tenga líquido, pero en realidad está más seca que el corazón de los hombres con trajes rojos. Niña, no te preocupes, aquí sigo yo, para protegerte de los demonios del calor. Ellos intentarán raptarte, para incinerarte entre sus risas del inframundo y echar tus huesos a un caldero para darle sabor a la sopa. No estés triste, no te asustes, porque tu abuela está a tu lado. No pasa nada si permaneces a mi lado. Imagina que los rugidos de las hienas son solo de nuestros estómagos. Imagina que ese dolor que tenemos las dos es solo el aire cálido fustigando el interior de nuestros pulmones. Nieta, abrázame y no llores, porque tus lágrimas se evaporarán antes de caer al suelo. Eso es. Cierra los ojos y piensa que esto habrá pasado pronto.
¿Qué dices? No, cariño. El cielo no se tiñe de sangre, el cielo se tiñe de fuego.