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Mostrando las entradas etiquetadas como La Araña

LA HUÍDA (La Araña, parte III)

Esta es la última entrega de La Araña. Disfrutadlo, y nos vemos la semana que viene :). LA HUÍDA (La araña, parte III) Oigo a la araña rugir detrás de mí, con sus ocho tenazas de terror pateando la red, y yo corro sin mirar atrás, intentando adivinar el sendero a través de la espesa cortina de lluvia. Tropiezo con una piedra. Salto, el miedo me calcina durante un instante y caigo de milagro al suelo, donde sigo corriendo. El sendero dobla. Doblo, y miro arriba mío otra curva esquiva, que se me ha escapado demasiado tarde. Caigo contra la ladera fangosa. Me revuelco hacia abajo en el barro ceniciento como una estrella fugaz sin luz, la lama traicionera me golpea la cara, se me mete en los ojos, me hace sufrir, mientras la montaña no para de asestarme puñetazos. Caigo. Ruedo. Temo. Intermitentemente, cada vez en la vuelta que miro hacia arriba, veo la araña, rugiendo con sus fauces tenebrosas y todos sus ojos brillando como un enjambre satánico, y sin darme cuenta me impulso co...

LA LIBERACIÓN (La Araña, parte II)

LA LIBERACIÓN (La Araña, parte II) Era solo un sueño. La araña no ha llegado todavía. Tengo una oportunidad de  sobrevivir. Tengo que liberar una mano, coger de mi bolsillo la navaja y cortar todos los filamentos que me envuelven, antes de que vuelva esa bestia de acero. Hago fuerza con la mano derecha. Araño la seda con las uñas, y tras un rato, libro la mano. La abro y cierro varias veces para desentumedecerla, y acudo a la navaja de mi bolsillo. Rasgo, con cuidado de no destrozar un hilo importante y caer al abismo los hilos que recubren mi tronco, primero, luego mi otro brazo y después mis piernas y pies. Cuando ya estoy libre, intento incorporarme, pero la estructura es inestable y me veo obligado a ponerme a cuatro patas. Tanteo el terreno mientras avanzo cautelosamente hacia la entrada de la cueva. Afuera llueve, ahora lo oigo. Escucho los truenos retumbar, la furia de los dioses dándose a conocer a los mortales. Pobres, indefensos mortales. Noto ya algunas gotas chispe...

EL BESO DE LA MUERTE (La Araña, parte I)

EL BESO DE LA MUERTE (La Araña, parte I) No sé cómo he podido acabar en una tela de araña. Estoy pegado a sus hilos, la seda me ha envuelto manos y pies y no puedo moverme. Hay algún ruido en la cueva, pero nada. La araña gigante no llega. Debe de haberse entretenido en alguna parte. De repente, cuando estoy contemplando ensimismado la inmensidad de la cueva, oigo un ruido. Una figura enorme eclipsa un boquete de luz. La figura se acerca. Visualizo muchos rubíes enanos, brillantes, sibilinos, examinándome. Se acerca hacia mí. No tengo miedo, y miro fijamente a su rostro de infinitos. Levanta, en mitad de la oscuridad una pata peluda gigantesca cuya silueta se recorta. Sus pelos mágicos, me acarician la cara suavemente, diría que hasta con un poco de ternura. La tela de araña se hunde bajo su peso, pero yo sigo estable, observando a mi depredador. Nos miramos. Mi cara continúa, imperturbable, mirando al abismo. Acerca su cara arácnida junto a la mía. Me besa. Siento su fluir...