domingo, 14 de febrero de 2016

Finalmente, el fin


Finalmente, el fin

Cariño, el mundo está finalmente terminando. Levántate de la cama y sube conmigo a la terraza para comprobarlo por ti misma… no me creías capaz, ¿eh? Cuando te decía que haría cualquier cosa que me pidieras, no estaba bromeando. No, no estoy loco: solo enamorado. Mira, mira, mira este caos, esta truculenta maraña de catástrofes… ¿que hable normal? Ni pensarlo, esto es un momento grandioso para la humanidad, desencadenado por tú y yo. Contempla el espectáculo que se haya por debajo de nosotros… los dragones emergen de las almas de los resentidos, preparados para emprender sus cantos de hielo y acero. Las brujas dejan de ser unas hipócritas bellas y perfectas para ser quienes realmente son. Los hombres malos son los monstruos que realmente se sienten… y las buenas personas resbalan y se rompen la crisma en charcos de sangre desperdigados por toda la ciudad. Y eso, cariño, ¡oh, cariño!, solo es el principio del fin del mundo. Ahora, este diminuto e insignificante pueblo de paletos, luego, todas las tierras y mares sabrán de nuestro amor, y sabrán a quién habrán de agradecer su último suspiro de dolor. ¡Oh, cariño!, yacías tan bella en nuestra cama, pero tenía que despertarte para que vieses tu sueño hecho realidad. Ay, ay, era una sorpresa que llevaba preparando desde hacía años, y ahora la he desencadenado finalmente para ti… ¿Te gusta? Dime que te gusta. ¿Qué? ¿Que creías que lo de los poderes sobrenaturales lo decía en broma? Ni pensarlo. Yo no soy, cariño, como el resto de los mortales; yo veo a través de lo tangible para aprovechar lo intangible y dar forma a sus infinitos horrores inexplicables… ¿que qué son esos horrores? Oh, no puedo contarte nada de ello… bastante que he traído una pequeña parte para exterminar la Tierra, ¿y todavía quieres más espectáculo? Vosotros los humanos no debéis preocuparos de lo incorpóreo. En vez de intentar jugar a ser Dios con ciencias y metafísicas inútiles, deberíais haber intentado ayudaros unos a otros, lo que verdaderamente importa, en vez de jugar con vuestra existencia como una jauría de perros enrabietados por el mismo hueso. ¿Qué importan ahora las cuestiones del Más Allá, si ha llegado el fin del mundo, eh? Yo te protegeré con mi fuerza ultradimensional, y tú no habrás de temer, siempre que no me incomodes con demasiadas preguntas sobre de donde vengo. ¿Te he dejado sin palabras, no…? Lo sé. Este es el espectáculo grandioso por excelencia que ha estado esperando la humanidad desde que nació. Decían el 1000, el 2000, el 2012… basta ya de jueguecitos de adivinar, por favor, qué ingenuos eran aquellos falsos adivinos, buscando siempre la fecha del fin sin dar nunca pie con bola… ahora deben de estar comprobando con felicidad y suma tristeza que el fin del mundo finalmente ha llegado. Estarán más sorprendidos que tú, mira, tú al menos tienes cierta explicación. En fin, debo dejar de hablarte para que disfrutemos juntos del espectáculo. Veo que estás sorprendida, ¿no? Sí… siempre que se destruye un mundo, suele ser bastante apoteósico. Me alegro de haber logrado, por fin, sorprenderte. Ese es mi regalo, cariño, sorprenderte tras tantos años. Feliz aniversario.